Volví a levantarme de golpe, estaba sudando, volví a soñar con ella. Esta vez fue diferente ya que, esta vez ninguno de los dos dijo siquiera una palabra. Mis sueños cada vez se estaban volviendo más y más extraños. Quería no volver a soñar con ella, porque en cada sueño siempre ella era la que se marchaba, sin previo aviso se marchaba.
***
Me aliste, guarde todo lo que necesitaba para mis clases en mi maleta. Si soy sincero, no me gusto mi nueva institución, es un poco monótona. Nada interesante sucede, a excepción de Valentine, ella si que era única. Tenía algo que me atraía. Tal vez sus ojos demasiado hipnotizantes que no dejaban de verme cuando hablábamos ayer. O tal vez su carisma, era realmente agradable estar junto a ella.
Baje, y como siempre me dirigí directamente a la puertas cuando sentí una cálida mano en mi brazo impidiéndome caminar, me gire y vi una gran sonrisa por parte de mi madre.
-Necesito un favor tuyo- Dijo sin dejar de sonreír
-¿Que necesitas?-
-Te necesito en casa temprano-
-¿Porque? -
-Es una sorpresa, sólo llega temprano hijo.-
-Esta bien, llegare lo mas temprano posible.-
Y salí, me puse los audífonos y me dedique a escuchar "The man who sold the world" tarareaba esa maravillosa y pegajosa canción de Nirvana, cuando sentí una mirada fija en mi, gire un poco mi cabeza y allí estaba. Esos ojos deseosos e infinitos, esos ojos cafés que me parecían espectaculares. Alce un poco la mano en señal de saludo, ella me respondió con una sonrisa cálida y segura.
-Buenos días Andy-
-Buenos días Valentine, ¿Cómo has amanecido?-
-Excelente, ¿Y tu?-
-Muy bien, gracias-
Seguimos caminando, yo seguía escuchando aquella canción de Nirvana.
-Andy ¿Quisieras salir hoy?- Realmente me sorprendió su pregunta, ¿Salir? ¿Salir a dónde?
-¿Salir?-
-Si, hoy, después de clases-
-Mmm... Suena bien- Fue hay cuando me di cuenta de que tenía un pequeño compromiso con mi madre, tenía que llegar temprano a casa hoy, ¡Justo hoy!. -Sólo que hay un problema, tengo que llegar a casa hoy temprano-
-No me digas que tu madre no te deja salir Andy- Solté una pequeña risa ¡Tengo 16! Claro que me deja salir, aunque yo no salía mucho.
-Si me deja salir, es sólo que me ha dicho que tengo que llegar temprano hoy, al parecer me tiene una sorpresa-
-Lo comprendo, saldremos tal vez en otra ocasión- Y vi como su tono de voz se tornaba un poco triste.
-Pero si quieres, me puedes acompañar a la casa-
-No lo se, me da un poco de vergüenza, tu madre no me conoce, ¿Que sucede si no le agrado?-
-Le vas a agradar, créeme-
-Esta bien, es una cita, una cita sorpresa en tu casa- Vi como ella soltaba una risita, tenía una risa encantadora, encantadora como ella.
Al llegar al instituto cada uno se fue por su camino; yo tenía física y era nuevo. Sólo esperaba agradarle a alguien, o hacer algunos amigos. Llegue al salón y me senté en la fila que quedaba más cerca a la ventana, en una silla de las de atrás. En unos cinco minutos el salón se llenó, estudiantes demasiado bulliciosos en grupos molestaban en la pequeña ausencia del maestro. Mi vista se enfocó en la ventana, desde mi lugar se podía apreciar un pequeño jardín realmente colorido, el agua salía en cascada de una pequeña fuente que se situaba en toda la mitad de aquel bello jardín, "Mi vista no podría ser mejor" pensé. Mis pensamientos fueron interrumpidos por una voz masculina bastante gruesa que provenía de algún lugar, voltee mi cara y me fije en un hombre bastante alto con barba y gafas de color azul.
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50 DIAS PARA SALVAR A UN ANGEL
Teen Fiction... -Valentine, ¡No lo hagas!, eres demasiado joven. Mírate las muñecas, juntos saldremos adelante.- Dijo Andy entre sollozos... Su preocupación aumentaba con cada segundo que pasaba al no escuchar respuesta alguna al otro lado de la línea. -Lo sien...
