Cuando doblo en la esquina de la cuadra de mi edifico, veo que a lo lejos viene Alan en dirección contraria. Apresuro mi paso para seguir con mi objetivo de evitar encuentros innecesarios entre nosotros.
No comprendo mucho este impulso de querer huir de su presencia, de querer hacer lo posible para evitarlo. Y tampoco quiero frenar a reflexionar en ello. Es como si prefiriera dejarme guiar por esa sensación y accionar hacia el camino que me indica.
No quiero reflexionar en el sentimiento, pero en el fondo intuyo que es consecuencia de haber abierto la tapa de la caja de los recuerdos del pasado. Como si todo eso hubiese aflorado y fuese notable para todos, incluso para él.
Tal vez necesito volver a cerrar esa caja y sellar esa etapa antes de volver a hablarle.
Entro al edificio y dudo entre subir por las escaleras o en ascensor. Cuando estoy acercándome a la primera opción, el ascensor se abre y salen un adolescente con su madre dejándome el paso libre. Me dirijo hacia allí sin dudarlo y presiono rápidamente el número cinco. Las puertas se están cerrando y comienzo a tranquilizarme... justo cuando una mano impide que la acción llegue a su fin.
—Casi lo pierdo —me dice divertido.
Y yo sólo sonrío.
Quise evitarlo y termino encerrada a solas con Alan en el ascensor. Hermosa jugada la del destino. Lo peor es que esto parece nunca subir, los pisos pasan con una lentitud extrema y el cinco parece haberse convertido en cincuenta.
El silencio comienza a abrumarme, siento la tensión incrementar y quiero huir. No me animo a mirarlo, pero siento sus ojos clavados en mí. No entiendo por qué lo hace.
Llegamos al piso cinco y ya palpito la libertad. Pero las puertas no alcanzan a abrirse del todo cuando escucho su voz.
—Espera...
Me congelo antes de empezar a caminar, pero al ver que no sigue hablando, opto por ignorarlo. Avanzo por el pasillo unos pocos pasos cuando algo me frena. Es mi nombre saliendo de su boca... es mi nombre con su voz.
—Fiorela.
Fiorela. Fiorela. Fiorela.
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De imposibles y otros supuestos
Dragoste"Durante tres años, aquel joven había ocupado el lugar central de mis pensamientos, de mi corazón; había sido la causa de más de una ilusión. Jamás creí que volvería a verlo y mucho menos en aquel lugar." Historia corta escrita para el concurso #Val...