Samantha Fereyda es una exitosa escritora, pero no es su unica profesión, aunque si la que más ama. A pesar de que a escrito mucho sobre amor, no sabe mucho del tema, ya que solo a tenido un novio y él a sido su único y primer amor, pero todo acabo...
Redacte todo lo que paso a mi hermano obviamente omitiendo que el secuestrador que vi era de lo más sexy, de lo contrario estoy segura de que me echaría la bronca por no ver más por mi seguridad.
-Lo bueno es que te encuentras bien- dice Sebas con una mirada fraternal.
-Hemos llegado- dice el taxista aparcando para que bajemos. Sebas paga y vamos directo a ver los autos, y no hace falta que vea más, porque ya me he enamorado del BMW concept car azul.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Este es perfecto- digo a Sebas.
-Tienes un gusto envidiable por los autos Samantha- comenta Viveka muy sorprendida.
-Pues no se mucho, pero lo poco que se, ha sido gracias a mi padre. Respondo intentando no pensar mucho en él, ni en todo lo que nunca me hubiera gustado aprender.
-Y yo aún me arrepiento por no haber estado ahí para protegerte de ese tipo- dice Sebas molesto.
-Tranquilo, no pasa nada, además solo eras un niño y te llevo mamá a España ya ha pasado, así que no le demos más vueltas al asunto y renta ese auto que me esta guiñando el ojo- digo soltando una risa a lo que el corresponde con un asentimiento y me responde triste.
-Tu también eras solo una niña- veo en su mirada que aún odia el hecho de que nunca fue a verme a México porque mamá temía por el, no la culpo ni le tengo resentimiento por haberlo hecho, solo hubiera querido que también hubiera luchado por llevarme con ellos a España aunque también no puedo imaginar mi vida fuera de mi hermoso México.
-Sebas ya basta, mejor renta ese auto que ya quiero conducirlo, ademas ya vamos tarde a la exposición y si llegamos tarde me tendrás gruñís todo el día- digo viéndolo con una mirada entre amenazante y risueña.
-Yaa, sí ahora mismo su majestad- dice Sebas esto mientras se inclina como haciendo una reverencia, lo que ocasiona que suelte una carcajada.
Una vez alquilado el auto, tomo el vehículo y me abalanzó a toda velocidad a la exposición de autos, ya que solo tengo 20 minutos para llegar a tiempo, claro respetando los señalamientos. La seguridad ante todo Samantha.
Despues de 15 minutos llegamos al lugar.
-Justo a tiempo- dice Viveka.
-Sí, que bueno porque de lo contrario...
-Te pondrías toda gruñis todo el día- dicen Sebas y Viveka al unisono. Tal para cual, me agrada la chica.