son unas chicas q no dejan q nadie las itimide ni los "populares"
son hijas de famosas y famosos coreógrafos y diseñadores iban a escuela de ricos
los que se metieran con ellas , le iba mal todos les tenían miedo menos los populares una chicas les...
Iba hacia mi casa empezo a llover fuerte me acordé q la otra vez q la mamá de mer o mi princesa era su amiga de mi mamá y eran nuestros vesinos entonces supe q sus padres se fuero de viaje haci q la fui a ver toque el timbre salió ella
Mer:hola q haces aquí
H:q humor he
Mer:métete no quiero q te vean contigo además vienes muy mojado
Me metí a si casa era grande y me dio una toalla para q me secara
Mer:horita vengo voy a la cocina
Mientras iba me quiten la playera en eso se oyó q cayó una taza al suelo volte
Narra Mérida
Vi a hipo sin playera tire la taza al suelo el me miro
H:no te vi perdón
Mer:y-yo me voy para q te pongas tu playera
Se acercó a mi y me acorralo en la pared
H:no está muy mojada
Mer:déjame ver si encuentro una
H:mejor..
Junto sus labios con los míos y empezó suave pero luego con más pasión su legua recorría cada espacio de mi boca luego nos diríamos al sofá
Narra hipo
era hermosa sus labios ardían fuimos al sofá ella arriba de mi se quito la blusa bese su cuello ella empezó
Mer:h-hipo -decia mi nombre entre gemidos leves
Luego me acordé de cuando la bese por primera vez q lágrimas recorian su mejilla
H:no te haré daño
Mer:no lo se-desbroche su sostén ella se me quedo viendo temerosa luego me beso-
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Narra Mérida
Me quito el sostén lo bese luego le dije
Mer:no soy como con las chicas q te acuestas
H:tu eres perfecta haci
Me deje ver me puse roja como un tomate lo bese
H:eres preciosa eres mi princesa
Mer:jajajaja
Empezó a tocar me sentí incómoda
Mer:hipo me siento incómoda
H:enserio perdo...si no te preocupes
paro había unas sábanas cojio una y me cobijo no acostamos en el sofá me recoste en su pecho
Era silencio me quedé callado no lo vi ni a los ojos el también se quedo callado