"...Una promesa hace tiempo...es nuestro juramento...para siempre...para toda la eternidad..."
Pov Rin
Emiko se encontraba dormida entre mis brazos, la deje sobre el futón de la habitación con el fin de que descansara mejor, y recorrer un poco la sala para idear un plan y escapar, puedo sentir enormes estruendos que provienen desde muchos puntos de la región, fuego y cenizas, destrucción y caos, jamás creo a ver visto algo tan horrible desde la muerte de mis padres o mi propia muerte, no puedo quedarme con los brazos cruzados al ver como todo se termina sin que pueda hacer nada, ¿solo esperar? No puedo por algo soy la Lady del Oeste, aunque sea debo luchar, por orgullo y dignidad, de ser la mujer del demonio mas poderoso que existe, pero...¿Cómo?, tengo el poder y no puedo utilizarlo, ya que quedo muy agotada y pondría en peligro a la pequeña Emiko, escucho nuevamente los pasos ensordecedores de Samuro con el aura demoniaca de Maro, respire profundo, debo hacerlo entender de alguna manera de que yo soy Rin y que termine con esta guerra absurda, abrió la puerta con una leve mueca de felicidad, odio esa mirada, de deseo, sangre y muerte, sin duda es la peor cara del infierno
-¿has descansado Ena?
-ya te dije mas de mil veces que no soy Ena-conteste-¿Por qué?...puedes detener esto...esta guerra absurda...detenla por favor...
-tu compasión con esos seres sigue siendo la misma desde hace años, yo debí protegerte, y no lo hice, te arrebataron de mi lado y ahora mira las consecuencias, tu hechizada por un demonio, esto, todo lo que tu ves en aquella ventana, debió haber pasado antes de llegar a este punto
-estas loco...los humanos y los demonios pueden convivir en paz, eso es lo que quería Ena, amo a un demonio dando su vida por ello, ¿Por qué no descansas en paz?-pregunte con ojos sumergidos en lagrimas-Ena no quería esto, quería que tu fueras feliz Samuro, Maro te engaña
-deja de referirte a Ena como si fuera otra persona si tu lo eres-contesto
-YA BASTA!-le grite
-¿Qué?
-soy Rin, no soy Ena...-susurre, acercándome a él para que con ambas manos tocar sus mejillas, apareciendo entre nosotros un resplandor, que revelaba imágenes de Sesshomaru y yo cuando era pequeña, desde que nos conocimos, cuando esos lobos me asecinaron, mis aventuras, mi eternas peleas con el señor Jaken, cuando me dejo en la aldea, cuando aparecí en el mundo de Kagome, reencontrarme con él, todo..., mas bien mi vida entera en tan solo instantes, soltándome en ese momento muy bruscamente
-no puede ser! Se supone que tu eras Ena-me grito- es mentira..., no...no tienes su marca en su frente, eres Rin
-te dije que te decía la verdad...-susurre un tanto cansada, mi poder y el de mi bebe me agotan cada vez mas que utilizo mi fuerza
-me engañaron...-musito él-me engañaron...yo quería tan solo un mundo para mi y Ena, sin imaginarme, que ella...-de pronto se tomo la cabeza con ambas manos con desesperación, retrocediendo un par de pasos chocando con una muralla cercana botando varias cosas y un aura demoniaca se apoderaba de él, consumiéndolo casi por completo
-¿Qué sucede?-pregunte sorprendida
-mátame...Rin...-susurro él mirándome a los ojos llenos de melancolía, para que luego aquella energía maligna lo consumiera por completo, revelando un ser de cabello dorado y ojos tan similares como los de Sesshomaru, destruyendo cada esencia humana que había en su interior
-¿Qué eres?
-ya veo, tan poderosa como Ena, felicidades, Lady Rin, me has descubierto desde siempre, soy Maro
ESTÁS LEYENDO
Regresa para salvarme (segunda temporada)
FanfictionTras el rescate de Rin de las manos del imperio del Este, pensaron que todo habia acabado, pero estaba lejos de terminar, no solo se viene grandes cambios a la vida perfecta del Lord del Oeste sino que también tendra que hacer pequeños sacrificio...
