Me levanté de la cama con pereza y me despoje de mi ropa, quedé en ropa interior así que agarre mi bata rosa y me la coloque
-Por fin sábado- susurré con alegría
Salí de mi cuarto y me dirigí a la cocina
-Hola, buen día- dije educadamente a los señores Ouji
-Hola niña Bulma- saludaron la señora y el señor
Me senté en mi lugar, que por desgracia es junto a Vegeta y mi madre me sirvio mi desayuno
Mis padres hablaban animadamente con los padres de Vegeta y Milk y su tonto hermano hablaban de tonterías o peleaban ya que Vegeta quería quitarle la comida a Milk
-Oh no- susurro mi madre y con los ojos abiertos como platos- Fue sin intensión- dijo ella tratando de calmarme
Todas las miradas estaban sobre mi y la mesa quedó en completo silencio, Milk miraba a Vegeta con pena y el mantenía esa tonta sonrisa de costado que tanto odio
-¡Qué te pasa maldito tonto!- grite
Me pare de la silla y el arroz que se encontraba en mi pecho y mis hombros callo al suelo
-Fue un accidente princesa- dijo mi padre sin importancia- Ve a tu cuarto, cámbiate y vuelve-
Yo asentí y obedecí ya que no podía hacer escándalos frente a los señores Ouji
-Pide disculpas Vegeta- dijo la señora con completa seriedad
El rio con la cabeza gacha y luego me miró a los ojos
-Discúlpame azulita- sonreí fingiendo tranquilidad, pero lo único que quería hacer era gritarle a este enorme tonto-
Caminé asta mi cuarto y grite fuertemente, agarre un tonto florero y lo tire contra la pared
-Maldito sabandija- me coloque un top negro junto con un buso chaleco corto, unos shorts y mis botas
Foto
Después de terminar de alistarme salí de mi cuarto y me dirigí a la cocina
-¿Quién comió mi comida?- pregunté sentandome en mi lugar
-Perdon hija, pensé que no volverías y le di tu comida a Vegeta- hablo mi madre
Mire a Vegeta y el solo sonreía
-¿Qué?- pregunté enfadada
-No haces tus berrinches cuando están mis padres- dijo con naturalidad. Ignore sus palabras y me pare para salir de este manicomio- ¿A dónde vas?
-No tengo que darte explicaciones a ti- trate de alejarme pero él me agarró del antebrazo- Me lastimas- susurré- Suéltame- el apretó más su agarre y me sentó nuevamente en la silla, mis padres ni los suyos se daban cuenta de lo que estaba pasando y Milk estaba concentrada en uno de los tantos libros de mamá