Ultimo dia de intituto, lo que significaba ultimo dia que veia a los profesores. ¡BIEN!
Me leventé un poco mas temprano de lo normal, pero no se, estaba...mmm...¿nerviosa? Si, esa era la palabra exacta. La verdad es que no se porque estaba nerviosa. Despues de 15 minutos bajo la lluvia artificial, me sequé el pelo y me maquillé lo normal. Me diigí a mi armario y me decanté por unis shorts vaqueros, una camiseta olgada de tirantes en la que habia dibujada un murcielago y mis converse negras,
Una vez vestida miré el reloj, las 7:30, dios mio sabia que me habia levantado mas temprano pero es que eran las 7:30 y yo entro a la escuela a las 8:30, dios mio una hora, ¿que hago yo en una hora?
Lo primero que hice fue abrir la ventana.
-Pss, pss- escuché que decia alguien.
Miré por todos lados hasta que me detuve a mirar aquellos ojos oscuros que estaban en aquella ventana. Me quedé mirandolo un rato y me di cuenta de que era Jesús.
-¿Que quieres?- dije de muy mala gana.
Sé que por la mañana no tengo el mejor humor, pero no pensaba hanblarle tan borde, ya que el me caia mejor que el dichoso hermano, que por cierto besa como los angeles.
-Nada, solo queria saludar y darte los buenos dias- dijo guiñandome un ojo.
-Pues ya esta, ahh y creo que deberias ir al medico, parece que tienes un tic nervioso en el ojo.- dije adentrandome de nuevo en la habitacion.
Hice la cama y me dispuse a bajar para desayunar. Antes de bajar pasé por la habitacion de invitados donde estaba la rubicasta. Cuando entré vi que no habia nadie, pero al pararme a escuchar pude oir el grifo de la bañera. Se estaba duchando.
Decidí bajar y hacer el desayuno. Bueno desayuno, hacer un poco de zumo y ya. Mientras exprimia naranjas bajó Reyes.
-Buenos dias- dijo sentandose en una banca que habia alli.
-Buenos dias- le contesté de vuelta.
Nos bebimos los zumos y nos cogimos una manzana. Hoy no hacia falta llevar mochila. Asi que cuando terminamos de desayunar nos encaminamis hacia la escuela.
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ELLOS
FanfictionSegún ellas, los gemelos Oviedo eran realmente odiosos, manipuladores y gilipollas. Eran los niños de papá y mamá; mimados, consentidos y, a ojos de sus progenitores, totalmente inocentes. Lo que, obsolutamente, no era cierto. Todo cambiaria con el...
