Reece Bibby

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*Narra Reece*

Mi primer día en mi nuevo instituto. Me mudé desde Accrington hasta Manchester por el trabajo de mis padres. No conocía a nadie, todo era nuevo, era algo incómodo, pues toda mi vida había estado en aquel pequeño pueblo, sabía que me había ido y no volvería, debía adaptarme a esto.

La vi, una chica tan hermosa, un tipo de persona que nunca había visto. Ella estaba concentrada en su casillero, revisé el papel con el número del mío, era el del lado. Me acerqué a la puerta de mi locker, arreglaba mis cuadernos cuando vi que ella se alejaba, no se dio cuenta de que un cuaderno se le había caído. Lo recogí. La tapa tenía su nombre en grande: "____________", y el fondo estaba decorado por dibujos pequeños alrededor, se veía que era muy hábil. ¿Debía abrirlo? No lo sé, pero le curiosidad me mata. Lo abrí, si, como si fuera "un accidente".

Página 1:

Rosas, rosas para ti y para mi,
Rosas para amor sentir.
Rosas para enamorar,
Rosas para conquistar.

Página 2:

Era un hermoso dibujo de un paisaje

Página 3:

Estoy atrapada en el medio de la nada,
Me hundo en mis lágrimas.
Pensé que siempre estaríamos juntos,
Pero no puedo retroceder el tiempo.

Página 4:

Era una fotografía de ella con un chico, estaba abrazados. "11.05.14- Desastre" y al lado estaba dibujado un corazón roto. Saqué mi conclusión. Aquel chico había roto su corazón.

Cerré el cuaderno. Definitivamente aquel objeto era algo muy personal y creo que ya había visto mucho.

****
Suena la campana marcando la salida de los estudiantes, la veo en el mismo lugar de esta mañana.

R: hey -dije saludando-
Tu: ¿qué tal? -dijo algo fría-
R: creo que esto te pertenece - dije mostrándole la pequeña agenda-

Ella me miró con los ojos bien abiertos y me lo arranchó de las manos.

Tu: Lo abriste -dijo segura mientras me miraba a los ojos-
R: no
Tu: se que mientes
R: no miento

Ella me observó , sentía como si viese mi alma; abrió el cuaderno, miró las primeras hojas, volvió su vista a mi...

Tu: viste hasta la página 4 -afirmó con algo de ira- esto es muy personal
R: lo lamento, se te cayó en la mañana y la curiosidad me ganó
Tu: no se nada de ti, pero tu sabes mucho de mi -rió-
R: ¿no estabas molesta?
Tu: algo -alzó sus hombros con una sonrisa- pero no importa, adiós - se alejó-
R: ¡__________! -grité y ella giró -soy Reece
Tu: un gusto, Reece -desapareció de mi vista-

Los días siguientes sólo la veía en el pasillo e intercambiábamos sonrisas, era un juego del que quería salir, quería dar el siguiente pasó, una salida para conocerla mejor.

R: Hola- dije alegre-
Tu: Reece -respondió de una manera delicada-
R: es viernes, ¿tienes planes?
Tu: neee, ir a casa. ¿Tu?
R: salir contigo después de clase
Tu: ¿qué? -dijo con sorpresa-
R: te espero a la salida

Si, después de eso empezamos a salir, no éramos nada oficial aún pero hoy, después de 6 meses, planeaba hacerlo.

Fuimos a nuestro restaurante favorito, nos sentamos donde siempre solíamos hacerlo, al lado de la ventana. Ella me contemplaba.

R: ¿te gusta lo que ves? -bromeé-

Ella no dio respuesta, sólo sacó su cuaderno de su bolsa, que ahora sabía que era su diario, y me lo dio.

Tu: viste hasta la página 4 hace un tiempo, quiero que veas el resto.

La miré atónito, hace unos cuantos meses me dijo que cuando dejara que alguien lo abra es porque ha ganado toda su confianza.

R: ¿estás segura? -ella asintió-

En efecto, cada página tenía alguna vivencia suya, poemas inspirados en situaciones propias, canciones, cuentos, dibujos. Estaba sorprendido por lo artística que esta chica era.

Llegué a la última página, Era un retrato, pero no de cualquier persona... Era mío, mi retrato, mi rostro esculpido por ella.

R: _______ - dije mirándola con amor- me dibujaste
Tu: dibujo a la gente que es importante para mí... Tu lo eres Reece. Tu eres importante en mi vida
R: es curioso que lo digas -tomé su mano- porque tu también eres importante para mi

Nuestras miradas se conectaron como nunca, era una sensación nunca antes experimentada. Sentí que debía hacerlo, y lo hice, la besé, porque no encontraba otra manera de expresar cuánto la quería.

R: _______, ¿quieres ser mi novia? - dije al separarnos-

Ella sólo asintió y cubrió su cara contra mi pecho, que hermoso se sentía el poder tenerla al fin sólo para mi. Aquella mujer inigualable era mía, sólo mía y nadie me la arrebataría, porque lo que siento por ella no lo hace cualquiera y se que el sentimiento es mutuo, el amor se siente, el amor está en el aire❤.

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