Para romper una maldición, el poder de la maldición debe ser atado, debilitado y destruido. Para romper una maldición sospechosa, nunca intente realizar energía negativa para dañar a la persona que puso la maldición; en cambio, concéntrate en destruir el poder de la maldición. Aquí hay un método:
1. Necesitarás una pequeña corona de vid(parra) y una cuerda de yute. Mientras trabajas en este hechizo, concéntrate en la idea de que la maldición no tiene poder sobre ti. Comience envolviendo un trozo de la cuerda alrededor de la corona, como si estuviese ahogando la energía de la maldición. Cuando sientas que has atado el poder de la maldición, di esto:
"una y otra vez, esta maldición está atada. No tienes poder sobre mí, ahora soy libre".
2. Entierre la corona lejos de su hogar mientras pronuncia estas palabras: "Ya no soy su esclavo, ahora se pudre, se pudre en esta tumba terrenal".
Poco a poco el poder de la maldición disminuirá.
