Un short Fic contará una historia de Sesshoumaru y Kagome en la época actual teniendo una vida completamente diferente.
DESEO, LEMON, CONFUSIÓN, DESESPERACIÓN.
Te invito a leer.
GC MOON🌙
Sin tanto que decir, aqui tienen el siguiente capítulo, pónganse cómodas yo iré a esconderme, lo necesitaré después de esto.
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"Aquel que no es lo suficientemente fuerte como para correr riesgos, no podrá obtener lo que desea" —E. G.
5. ¿Debía...?
—tres, dos uno— gritaba la multitud.
Sintió un jalón de su brazo y cómo se colocaba uno alrededor de su cintura, una mano levantaba su mentón plantándole un exigente beso, uno que no despreció al percatarse de los exóticos ojos dorados que la miraban fijamente antes de cerrarlos y perderse en el placer del contacto.
Envolvió los brazos en el cuello del joven extraño; la pasión de ese beso era abrumadora, tanto que creía que se escapaba su alma en ese juego de placer, las lenguas disfrutando el sabor del otro probando la mezcla de vino; el olor varonil y el exquisito perfume llenaban el ambiente, era todo un deleite. Exigiendo más se aferraba a la nuca del mayor negándose a separarse sin importar lo que sucedía en su entorno; pero lo sabía, solo era por tradición y eso debía terminar pronto.
El platinado rompió el contacto separándose y se miraron unos momentos a los ojos, había una extraña conexión, se parecía tanto a su ángel de noche; sin embargo, no estaban esas marcas, no había ninguna que le indicara que era el, aun así, esos profundos ojos dorados eran tan parecidos, podía jurar que, si pertenecían al dueño de sus sueños "tonta, eso no es posible" se reprochó.
—Taisho— Interrumpió una voz masculina.
Kagome estaba aturdida por lo sucedido, su rostro se ruborizó al recordar que no estaban solos "¿alguien habrá mirado lo que pasó?" Quería que la tierra se la tragara y la aventara muy lejos de ahí; cuando la azabache miró a quien había hablado frunció el ceño, "enserio... ¿el?, ¿de todos tenía que ser precisamente el?". No había duda, se trataba del arrogante moreno de ojos azules que había encontrado en la recepción, parecía ser un tipo bastante... 'oportuno', pesó con ironía.
—Okami— Respondió el platinado.
—Estamos esperando, se requiere tu presencia— comentó dando un vistazo a la mujer que estaba junto al hombre de ojos dorados.
—En seguida voy, puedes retirarte— dijo con voz dura sin apartar sus ojos sobre el moreno.
—Claro— Sonrió—Señorita, un placer verla de nuevo —comentó con una sonrisa coqueta y un tanto arrogante.
Kagome hizo una reverencia sin pronunciar palabra, ¿Qué debía hacer? ¿Correr, huir, esconderse? Todo era extraño, deseaba desaparecer, pero no quería perderlo de vista, necesitaba saber más de él, quería algo más.
El platinado la miró unos instantes antes de irse, sin pronunciar palabra hizo una leve reverencia y dio la vuelta con la intensión de retirarse.