Rico y soleado domingo, mis padres salieron a la misa dominical y yo me tiré en mi sofá a ver TV, siempre intentaba salir los domingos pero hoy realmente no lo sentí necesario. Pasaba las películas una y otra vez pero no logré encontrar nada, cuando mamá y papá llegaron almorzamos y como nuestra relación después de lo que pasó con Carl iba tan bien, cada quien se fue a su habitación.
Tina esa noche me mandó miles de mensajes para que fuera a su casa pero no le respondí, tocaron la ventana y supuse que era Trevon, así que me levanté de la cama y abrí la ventana. Había un atardecer genial. Así que se sentó en la ventana y yo lo invite a pasar, por un momento no quiso así que me acosté nuevamente.
— ¿Qué sucedió ayer?— me preguntó— antes de que yo llegara.
— Fui por un libro, la chica me llevo al baño, me detuvo una señora, luego me mandó con los chicos con los que hable hasta que tú llegaste.
— No debes confiar en ellos.
— ¿Tu cuentas cómo uno de ellos?
— No Kara, no son lo que parece, lo que viste ayer es una de las cosas más sanas que hacen, no me gustaría que te vieras involucrada en algo por ellos o por mí.
— El hecho de que hablemos no quiere decir que confié en ellos, ¿Y qué te sucedió a ti? — le pregunte y me senté en el borde de mi cama— después de que llegaras, después que me tomarás del brazo y me llevarás al baño.
Hubo un silencio incómodo.
— solo vine a darte un consejo, por tu bien— dijo en un tono bajo.
— Está bien, lo aprecio, pero no ignores lo que te estoy diciendo.— tocaron mi puerta.
— Me voy— dijo Trevon y tocaron la puerta otra vez.
— Hija, ¿Estas despierta?— papá tocó otra vez.
— Ven acá— susurré y tome a Trevon por el brazo y lo escondí en el closet.— solo has silencio.
— Kara, hija entraré. — alcance la puerta y la abrí fingiendo un bostezo.
— Estaba por quedarme dormida— papá miro dentro de la habitación y entro.— ¿Qué pasó?
— ¿Con quién hablabas?— se asomó en la ventana, mira a los lados, hacia abajo, mientras yo me sentaba.
— con Tina, me llamó.
— Pero se escuchaba una voz...
— El teléfono estaba conectado a la corneta y Tina está muy ronca, de tanto gritar, ya la conoces.
— Si claro... Recuerda mantener la ventana cerrada te puedes resfriar con el aire.
— Más tarde, tengo algo de calor.
— Me iré a dormir, no te acuestes tan tarde.
— Está bien pa descansa.
Salió de la habitación cerrando la puerta. Respire profundo, me levanté y entre al clóset.
— ¡Auch! Me pisaste— dijo Trevon— Eso estuvo cerca.
— Ssshhh, calla— Empuje unos ganchos que tenían ropa y encendí las luces dentro del armario.
— Ahora si te veo, habla bajo.
— ¿Quien carajos tiene luces dentro del closet?
— Si fueras mujer lo entenderías...
— Bien, explícame, tenías calor, a punto de quedarte dormida, mientras hablabas con Tina, quien se escuchaba en tu corneta alto.. no tiene sentido ¿lo sabes?, ya me iré.— dijo antes de volverse a la puerta.
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·UNTITLED· (EN EDICIÓN)
HumorElla no es una chica buena, pero tampoco es mala. El... bueno el es un desastre de persona, pero si es bueno. Ella lo odia, tanto como el a ella, a los ojos de los demás... ¿pero a los ojos de ellos mismos? ¿los verdaderos enemigos se odia? ·UNTITLE...