Kris Wu
Mierda. Mierda. Mierda.
Había tenido un maldito sueño húmedo con mí bebé nuevamente y esta vez sí que la tenía parada y muy dura.
Al tocarla aguanté un gemido, no podía hacer este tipo de cosas de nuevo, Tao la última vez me dijo que si quería hacerlo, pues, que lo hiciera, el entendía que tenía que satisfacerme solo.
Por una simple razón.
Él estaba embarazado.
y se encontraba muy cansado últimamente.
Su manera de "decirme" que estaba embarazado no fue diciéndome o mostrándome la prueba de embarazo.
•Flashback•
— TaoTao, ya llegué del trabajo amor, ¿Dónde estás cachorro? —traté de buscarlo bien por el living y la cocina, pero no lo encontré—
Me decidí a ir a la habitación nuestra, pero no estaba ahí tampoco, quizá, solo quizá estaba en la habitación de invitados.
Me encaminé hasta ahí, gire el picaporte con cuidado y abrí la puerta.
Al tener frente a mis ojos a un Tao con una jardinera y una polera azul manchada de pinturas color pastel me pareció muy tierno, él era tierno.
La habitación estaba siendo bellamente decorada con ¿Cigüeñas? ¿Sonajas? ¿Chupetes? ¿Biberones? ¿Pañales y demás? ¿Que ocurría aquí?
Al no fijarme bien, patee una lata de pintura vacía, miré en dirección a mí novio y el me quedo mirando, sonrió tiernamente.
— Hola amor —casi murmuró, dejo la pintura rosa pastel y el pincel sobre un mesón blanco— ¿Cómo te fue? —
— Bien pero bebé... ¿Que es todo esto? —pregunté, la duda me estaba comiendo vivo, ¿Por qué Tao haría todo esto? Estaba demasiado confundido—
— Pues...—se sonrojó, se alejó un poco de mí, quitó los tirantes de la jardinera dejando que la parte que cubre el torso cayera sobre sus muslos, levantó su playera azul y mostró su estómago—
Ahí, justo antes de llegar al ombligo decía "¡Hola papá!".
Mis ojos rápidamente se llenaron de lágrimas, mí respiración se aceleró y sentía que no podía respirar, me acerqué poco a poco a Tao y él me miraba con una pequeña sonrisa tímida.
Lo abracé rápidamente con fuerza y lo levanté, comencé a dar vueltas con él en mis brazos y luego lo besé, dejando que las saladas lágrimas se mezclarán entre nuestros labios.
Diablos, iba a ser padre, joder, que feliz me siento, tendré un hijo con el amor de mí vida.
Llené su pequeño rostro de muchos besos y luego sus labios tan delicados, los mordí y acaricié con mí lengua.
— ¡Seremos papis! ¡Amor mío! ¡Gracias por hacer esto! —acaricié su estómago algo abultado—
—hace ya más de un mes eh estado sintiéndome mal, no quería decirte para no preocuparte, a parte, pensé que solo sería un simple malestar estomacal, pero alrededor de 5 semanas ya me pareció raro, preferí ir con un doctor, me hicieron pruebas de sangre, el doctor me dijo que tengo 2 meses y 3 semanas —explicó feliz mí hermoso moreno—
— Te amo bebé y a ti también mí pequeño cachorrito —me arrodillé frente a él y besé su pancita, hice pequeñas caricias con mí nariz— te prometo que nunca te faltará nada, ni a ti ni a tu mami —
•Fin Flashback•
Pero ahora no podía llegar y cogerme a mí novio, no quería lastimar a mí pequeño cachorro.
Sentí una corriente eléctrica recorrer mí cuerpo, baje mí mirada y ahí estaba Tao, haciéndome una maravillosa mamada.
Sus labios envolviendo mí polla, ensalivando y saboreando.
Levanté un poco mis caderas sin ser brusco, no quería lastimar su garganta.
Él masturbaba lo que no podía hechar a su boquita, mordí mí labio inferior, realmente necesitaba meterme entre sus nalgas.
Luego de correrme en su boca hice mí cabeza hacia atrás con la respiración y los latidos de mí corazón al cien por ciento.
—Gracias bebé —susurré, joder, realmente estaba insatisfecho—
— De nada amorcito —sonrió juguetón— Kris... —lo miré algo asustado, sujetó mí mano y la puso sobre su vientre, ahí sentí un leve movimiento, sé que con tan solo 2 meses los bebés no pueden moverse, pero esto era realmente increíble—
— ¡Te amo mí niño! ¡Mí piojito! —él rió por el apodo y me besó—
