Capitulo 2

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Ya en el carro Julian con tranquilidad me preguntaba sobre que iba a hacer.

Yo: ¿A que te refieres?  *volteando a verlo friamente*

Julian: Te amo *suspira*, y por eso mismo es mejor que ya no te vuelva a ver, por el bien de los dos.

Se que es lo mejor para él, le quiero y por nada del mundo quisiera que se sienta mal por mi culpa.

Yo: *sonriendo pasivamente* Esta bien, te entiendo.

El silencio se hizo grande hasta que Julian arrancó el carro.
En el camino veía que nos dirigiamos a mi casa.
Julian y yo no hablamos en el transcurso del camino, pero egoistamente solo intentaba pensar en el "Porque diablos me lo encontre" sin pensar en como se sentía Julian.

Dicen que los caminos en carretera son los mas relajantes y sí, lo son. Pero las vueltas en mi cabeza no paraban, solo quería que desapareciera todo, no pensar en nada y disfrutar de aquella tranquilidad que me brindaba Julian al no hablar.

Después de casi 30 minutos el carro se estaciono.

Yo: *suspiro* Gracias

Julian sale toscamente del carro aventando la puerta a lo que me hizo reaccionar de la misma forma.

AAAAH *Julian grita compulsivamente llevandose los brazos a la cabeza*

Corrí hacia él mientras mis ojos sollozaban, sabía que ese grito era por mí, él estaba sufriendo por mi culpa, mucho tiempo sufrió por mí y recién me daba cuenta. Al llegar con la voz entrecortada intente decirle un completo "Perdón".
Julian, intentando aguantarse las lagrimas me abrazo lo más fuerte que pudo, hasta caer al pasto dejandome caer junto a él, no soportó y se derrumbo en mi hombro.

Yo: *Mas calmada* Entremos a la casa para que bebas algo

Mientras que nuestros cuerpos se separaban.

Julian: *secandose las lagrimas* Esta bien, entremos. *friamente*

Entramos a la casa hasta llegar a los muebles, en eso Julian me toma de la cintura y me intenta besar logrando rozarme los labios. Lo separe de mí, no quería que nada pasara, pero al quedar tan cerca de él hizo que mi cuerpo se calentara de una forma brusca haciendo que sin pensarlo empiece a comerle la boca. Mi mente se nubló y en un cerrar de ojos Julian me tenía de el pelo besandome todo el cuerpo, mientras nuestras respiraciones y liquidos se combinaban, intentando cada uno darnos el placer que jamas volveríamos a sentir entre nosotros.

Mi profesorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora