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Tiffany POV

Dos semanas habían pasado desde que Taeyeon me pidió que me casara con ella y las cosas no podrían estar mejor entre nosotras. Yeri cada día jugaba con Taeyeon mientras yo iba a trabajar y, cuando regresaba, las encontraba con un desastre, pero ver la cara de felicidad de Yeri no solo me quitaba el enojo, sino también, me hacía amar más a Taeyeon. Esta mañana me levanté y mi ojiverde me había dejado una nota diciendo que iría a la terapia y cogería un taxi, para no despertarme. Apenas vi la nota, la llamé preocupada por cómo había hecho todo sola y ella riendo, me dijo que todo estaba bien.

– Hola, mi cielo. Buenos días. – dije entrando al cuarto de Yeri, ella apretaba sus ojitos con el revés de sus manos.

Yeri: Mami. – extendió sus brazos.

– ¿Quieres que mamá se acueste contigo?

Ella asintió y así lo hice.

Yeri: ¿Y mamá? – se acurrucó en mi pecho y yo la abracé.

– Mamá está con el doctor que te regala caramelos ¿recuerdas? – asintió. – Vendrá en unas horas. ¿Tienes hambre?

Yeri: Shi. – sonreí por lo tierna que era. – ¿Me da cereal, po favor?

Yeri era una niña que, aparte de tierna, era muy educada y eso me encantaba de ella.

– Claro que sí, ven. – me levanté y la cargué.

Caminamos hasta la cocina y la senté en una silla que habíamos comprado para que Yeri estuviera a la altura de la mesa. Puse su plato lleno de cereal y me serví uno a mí también, es realmente sabroso. El timbre sonó y yo bufé...

Miré mi facha y, sea quien sea, me verá bastante mal. Abrí la puerta y sentí unos brazos rodearme de golpe, me tensé por un momento pero apenas su perfume se coló por mi nariz, solté un pequeño grito de emoción, le devolví el abrazo y mis piernas se engancharon a su cintura.

– Oh Dios mío... – murmuré.

Yeri: ¡Mamá! – escuché a lo lejos.

Sentí su pecho vibrar y su risa se escuchó.

Taeyeon: Hola, mi amor.

– Estás ca... – me besó y yo sujeté sus mejillas. – Oh por Dios, Taeyeon... lo lograste.

Ella asintió y vi su sonrisa formarse. No sé cómo se bajó de la silla, pero Yeri estaba en el piso jalando la pierna de Taeyeon en busca de atención. Taeyeon me dejó cuidadosamente en el piso y la cargó. Yo las abracé como pude.

– Debes contarme toda la historia... ven.

La tomé de la mano e hice que se sentara en el sofá y Yeri en sus piernas.

Taeyeon: Pues, tenía días sintiendo más las piernas pero ayer, cuando estabas trabajando, intenté levantarme y lo hice. No me caí. Me sostuve y comencé a dar pasos muy cortos y lentos... hoy cuando desperté, las sentía por completo, así que fui al médico y, efectivamente, estoy bien. – sonrió. – El doctor me dijo que todo había funcionado rápidamente porque yo me exigía mucho a mí misma y, las ganas de querer caminar, me ayudó mucho igual que el tratamiento, claro.

Yo estaba perdida en sus ojos que a este punto estaban más brillantes que nunca. Eran hermosos y, acompañados de aquella sonrisa, mi vista se volvía perfecta. Ella acercó su pulgar a mi mejilla y limpió una lágrima y yo ni siquiera noté que estaba llorando.

Taeyeon: ¿Eso es fe felicidad? – asentí y luego sentí unos pequeños labios impactar en mi mejilla.

Yeri: ¿Mami ta triste?

Kilometraje (Adap. TaeNy)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora