Capítulo 10 : Segunda Parte del Examen Chunin: Supervivencia parte I

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Habían pasado ya varios días desde que Sasuke y yo habíamos hecho aquella promesa. Desde entonces cada uno iba un poco a su bola. Ademas, se acercaba la segunda prueba del examen y teníamos que poner mas foco en eso.

El día llegó y todos estábamos listos para la siguiente prueba. Nos reunieron en el gran bosque, una prueba de supervivenvia, puede deducir. Esta vez era una mujer quien se encargaba de la supervision de examen. Teníamos que llevar unos rojos y evitar que nos quitasen; mientras cruzabamos el bosque.

Todos estabamos en filas de uno en varias filas y busque a Sasuke con la mirada un poco. Tenía planes y si podía queria escabullirme un rato y estar con él, pero me sería muy difícil y no queria arriesgarme. Noté que alguien me daba unos golpecitos en el hombro y giré la cebeza para encontrarme con Tenten.

- ¿Ocurre algo Tente?- pregunté algo extrañado.

- Mira- me señaló a una mujer que había varias filas hacia delante y vi que me miraba fijamente. Yo noté como un escalofrío al ver como sonreía al mirarme. Me pareció ver que de su boca salía como una lengua de serpiente.

-¿Quien es esa?- pregunté algo nervioso.

-Es de la aldea del sonido- dijo Lee que estaba justo delante de mí.

La mujer alzó un poco la voz y todos miraron hacia ella, yo volví a mirar a la mujer de la aldea del sonido, esta vez estaba mirando al frente. Por unos momentos empecé a sentirme incómodo y observando. Mi corazón empezó a acelerarse un poco y varias gotas de sudor bajaron por mi mejilla y mi espalda. Tenía un ligero presentimiento y además como un par de ojos me observaban por detrás.

Cuando nos entregaron los royos todos los equipos salieron corriendo hacia el bosque hasta perdernos en el interior.

Iba saltando de rama en rama junto a Tenten y Lee. Tenten era quien llevaba el rollo guardado, nos habían entregado el pergamino del cielo y nuestro objetivo era conseguir el otro pergamino, el de la tierra y llevarlos a la torre. Allí tendríamos que descifrarlos y pasaríamos la prueba de supervivencia. Teníamos que estar muy alertas, pues no sabíamos que grupo nos podía tocar. Antes de nada habíamos entregado una justificación en donde decía que el encargado de la prueba no se hacía responsable si alguien moría. Eso imponía, no podía negarlo, pero yo no iba a morir, confiaba plenamente en mi fuerza.

Nos mentimos, calculando casi en medio del bosque cuando decidimos parar a descansar, Tenten estaba cansada y a los tres nos hacían ruido las tripas por el hambre

- Me muero de hambre - dijo Lee aporado en el árbol y con la mano en la tripa.

- Tendremos que conseguir comida - dijo Tenten mientras permanecía de pié.

- No tardará en anochecer - dije yo empezando a caminar- voy a buscar algo de leña, acamparemos aquí y planearemos una estrategia.

Ellos asistieron y yo desaparecí entre unos árboles dejandoles solos, esperaba que no les atascasen, pero Tampoco había sentido a ningún enemigo cerca. Anduve un rato y fui cogiendo ramas del suelo secas, servirían para hacer arder mejor la leña.

Pero llegó un momento en el que noté que no estaba solo. Alguien me observaba desde un arbol cercano. No miré hacia atrás, no quería arriesgarme a entrar en combate ahora. Opté por la opción de huir y salte a una rama cercana para alejarme. Corrí lo más rápido que puede y un shuriken casi me rozó el brazo. Conseguí esquivarlo y active mi byakugan; mas shurikens, en el momento que me detuve un poco y poder localizar al enemigo que me lamzaba aquellos shurikens, aparecieron y empece a despejarlos moviendo las manos a gran velocidad.

Entonces fue cuando escuché el grito de Tenten, nos estaban atacando. ¿Pero como? Vi el cuerpo de mi atacante lanzarse directo hacia a mí. Caso error...le derribé en cuestión de segundos y le vi caer al suelo. Luego me apresuré para ir hacia donde estaban Lee y Tenten, pero cuando llegué les vi atados al pie del árbol, pero lo que vi después me dejó asombrado. ¡Una serpiente gigante les vigilaba! ¿De donde había salido?

Observé desde de mi posición mirando a Tenten y Lee, quienes estaban desmayados. Una mujer con un sombrero de paja, vestida con un vestido color crema clara abierto por los lados con una especie de cuerda morada atada a la cintura apareció al lado de mis compañeros y sonrió, pude ver que se relamia un poco el labio superior con su lengua.

- se que estas ahí- dijo mientras sacaba su lengua como si fuese una serpiente. Era la misma mujer que me miraba antes de empezar la prueba.

- ¿quien eres?- pregunté yo asomándome un poco desde mi posicion.

Ella no alzó su cabeza, por lo que pude verle la cara, solo sus labios. El escalofrío volvió a recorrer mi espalda. Vi como sacaba el pergamino de la tierra. Mis ojos se abrieron, ese era el pergamino que teníamos que conseguir nosotros.

- vosotros tenéis el pergamino del cielo...¿conseguireis conservarlo ?- se rió con algo de burla.

- eso lo veremos - respondí yo colocandome en posición de combate, pero sin activar el byakugan.

Ella no dijo nada y con solo so reír de lado recibí un ataque por detras y lo activé justo a tiempo. Detuve los kunais y por uno de los laterales apareció uno de los compañeros de aquella mujer dispuesto a atacarme. Pero como si nada le esquivé y le hice caer, para después alzar la cabeza y vi al tercero caee de arriba. Con la palma de mi mano le aseste un golpe en la tripa y le lancé hacia un árbol.

Con los dos compañeros fuera, miré a la mujer.

- tú eres mi oponente ahora- dije mirandola. Ella alzó mas su cabeza y vi su rostro: unos ojos oscuros y los cabellos negros. Vi la bandana de su frente. La aldea de la niebla.

- pero hagámoslo interesante...- sonrió mostrandome el pergamino del cielo y me lo lanzó. En cuanto lo tuve en mi mano vi como la serpiente se tragaba a Tenten y Lee de un solo bocado.

- ¡no! - grité yo al ver como se los tragaba.

La serpiente se perdió entre los árboles. La mujer sólo se rió y dijo que solo les solitaria si le entregaba el peegamino del cielo y supo que no se lo entregaría así como así y ¿por qué no tomar reenes? Apreté los dientes y salí corriendo detrás de ella, pero de la nada parecieron enfumarse.

Debía pensar, si había desaparecido como si nada irían dejando pistas.

"¿Y ahora que hago?" pensé

No sabía que hacer y mis tripas empezaron a sonar y suspiere.

"¿Por qué a mí...?"

Continuará...

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