El día transcurrió normal, fui a la facultad, afortunadamente las clases se volvieron mucho más interesantes, creo me especializaré en lengua inglesa, quizá un día pueda ir a Londres, siempre ha sido mi pequeño sueño, bueno, he tenido muchos sueños en la vida. De pequeña quería ser modelo, ese sueño se esfumó cuando me quedé estancada en 1.56 cm, quería ser cantante, pero al parecer no canto tan bien, también quería ser actriz, de hecho, aún quiero, quizá lo intente al terminar la carrera. Probaré suerte.
No vi a Tom en clases hoy y por lo tanto tampoco a mi sombrilla, espero esté bien y no se haya enfermado, parece que toda la semana lloverá, fui a comprar otra saliendo de la escuela, me gustaba más la anterior, era amarilla, uno de mis colores favoritos, ahora solo tengo una fea sombrilla café, el café me gusta solo que no en esta sombrilla, hice un ligero puchero.
Mientras caminaba vi a lo lejos un McDonald's, no soy muy fan de sus hamburguesas, pero las papas eran deliciosas, fui hacia allí y me compré unas grandes para llevar, siempre estoy sola, así que casi nunca hay nadie conmigo para comer, por eso pido las cosas para llevar, prefiero comer sola en casa.
Llegué a mi apartamento, buscaba las llaves cuando se abrió la puerta de a lado, un chico alto de cabello negro y ojos verdes cruzó el umbral.
-Eres nueva aquí, ¿verdad? – me preguntó sonriente.
-Hola, sí, tengo un par de semanas- le contesté de la misma manera.
-¿Te gustaría entrar por un café?- habló algo tímido- Para conocernos un poco, ya que somos vecinos-.
-Sí, claro. Solo déjame guardar mis cosas y salgo- entré a mi apartamento.
Siempre me han dicho que no debo de ir con extraños, pero el me inspiró confianza. Dejé mis cosas sobre el sofá y salí, él estaba esperándome recargado en la pared.
-Oh, aquí estás. Pasa- me dijo amablemente mientras me abría la puerta.
-Gracias- le sonreí -Tu apartamento es lindo- era algo retro y muy acogedor.
-Gracias, mi hermana me ayudó a decorarlo- sonrió orgulloso. -Ven, vamos a la barra-.
Lo seguí, me senté en un banco frente a la barra de la cocina.
-¿Te puedo ayudar en algo?- le pregunté.
-No es necesario, gracias. ¿Quieres crema en tu café? ¿Azúcar? - me preguntó mientras quitaba la taza de la cafetera.
-Si, por favor y tres de azúcar- me acercó la taza.
-Aquí hay galletas de mantequilla- puso un tazón frente a mí.
-Gracias, me encantan- dije alegremente mientras tomaba una galleta.
-A mi igual- rio suavemente.
Se sentó a lado de mi con una taza de café en sus manos, me miró un momento y preguntó.
-¿Cuál es tu nombre?-.
-Me llamo ______, puedes decirme ___- le di un sorbo a mi café -¿Tú cómo te llamas?-.
-Soy Matthew, dime Matt- mostró una gran y linda sonrisa.
-Mucho gustó Matt- extendí mi mano hacía él.
-El gusto es todo mío- apretó mi mano divertido.
-Y... ¿Estudias o trabajas? – le pregunté.
-Ambas, estudio tercer año de artes plásticas y los fines de semana trabajo en un restaurant- Respondió. -¿Y tú?-.
-Estudio primer año de lenguas-.
-¿Me enseñarás Ingles?- sonrió de lado.
-Si quieres- reí. -¿Eres bueno pintando?- pregunté curiosa.
-¿Te gustaría ver algunas de mis pinturas?- alzó una ceja.
-¡Sí!- respondí.
Tomó mi mano y me llevó a través de un pasillo, nos detuvimos frente a una puerta blanca, era la única de ese color, la abrió lentamente. Entramos y lo primero que vi fue una gran cantidad de pinturas de paisajes y retratos, había un par de esculturas abstractas. Estaba realmente sorprendida, solté su mano y me acerqué a un cuadro de una niña sentada en un campo de flores observando el cielo, su cara era tan realista.
-Esto es hermoso- susurré.
-¿Dijiste algo?- se acercó a mí.
-Esto es fantástico Matt, es realmente impresionante- respondí perpleja.
-Gracias, me alegro que te guste- se sonrojó.
- ¿Las personas tienen que posar para ti para que puedas hacer sus retratos? – pregunté observando las demás pinturas.
-No necesariamente, tengo memoria fotográfica y con que solo los haya observado una vez en algún lado puedo ser capaz de pintarlos a la perfección de la forma que quiera- se alzó de hombros.
-Es increíble- dije observando la pintura de una pareja bailando sobre hojas de arboles secas en un bosque otoñal.
-Ese hombre atiende una gasolinera y esa mujer siempre va al parque a tejer a orillas del lago. Son personas con las que puedo hacer que hagan cualquier cosa que desee- finalizó con un suspiro.
-Debo admitir que realmente me sorprendiste- alcé las cejas y crucé los brazos.
Matt rio suavemente.
-¿Te gustaría ir a platicar un rato a la sala?- me preguntó señalando a la puerta.
-Sí, vamos- le contesté mientras salía de aquel cuarto.
Caminamos hasta la sala y nos sentamos en el sofá, platicamos un poco más acerca de nuestras carreras, luego Matt cambió el tema.
-¿Qué edad tienes?- me preguntó de repente.
-17- le respondí.
-No eres muy pequeña para vivir sola, digo, ni siquiera tienes la mayoría de edad- dijo haciendo una mueca con su boca.
-Ya casi cumplo 18- me defendí.
-¿Dónde están tus padres?- frunció el ceño.
- Mamá está con mi pequeña hermana en otro estado- bajé la mirada.
-¿Y tú que haces tan lejos?- se notaba intrigado.
-La mejor universidad para estudiar lenguas en este país está aquí, mi madre aceptó que viviera en esta ciudad, estoy aprendiendo a cuidarme sola- suspiré.
-No creo que tu padre esté muy feliz al respeto- dijo en tono reprendiente.
-Papá murió cuando tenía 7 años- bajé la mirada y un nudo se formó en mi garanta.
-_______, yo... lo lamento- tomó mi mano y la apretó, acariciando suavemente con su pulgar.
-No te preocupes, trato de recordarlo solo con los momentos felices- le sonreí ligeramente.
-Puedes contar conmigo para lo que necesites- me miró tiernamente con un ligero toque de pena.
-Gracias Matt. Es tarde, ya debo irme- me levanté del sofá.
-Te acompaño a tu puerta- se levantó.
Caminamos en silencio hasta la entrada de mi apartamento.
-Gracias por todo. Nos vemos luego- le sonreí.
-Por nada, espero verte de nuevo muy pronto- se despidió con la mano y se fue.
Cerré la puerta con seguro y me dispuse a hacer algunos deberes de la escuela. Matt se portó muy lindo conmigo, creo que será mi primer amigo aquí y a como van las cosas creo que el único también.
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Solamente contigo (Tom Holland y tú)
FanfictionEl amor puede surgir en cualquier parte. Si el destino decidió que esa persona es para ti, aunque se alejen siempre volverán a encontrarse. Las personas que se aman deberían vivir felices por siempre, nada ni nadie debe separarlos, se supone que tie...