Estamos en uno de los jardines de la escuela, era nuestro descanso, una clase más y nos íbamos a casa, nos cubríamos del sol bajo un árbol.
-¿Entonces? No me puedes abandonar- me miraba con ojos de súplica.
Tom me había invitado de nuevo a su casa, su madrastra había organizado una fiesta en la piscina el sábado e invitó a sus amigas, una de ellas tiene una hija, la cuál él no soporta, Megan siempre trata de juntarlos, por eso me pide ir, para estar conmigo y no ser molestado por aquella chica.
-No lo sé Tom...- lo miré haciendo una pequeña mueca con la boca. -No quiero estar en medio de otra pelea familiar-.
-Por favor, Harrison y tú son las únicas personas con las que me gusta estar- suspiró y se recargó en el árbol.
-Pues pídeselo a él- le dije.
-Saldrá de la ciudad a visitar a su abuela- se sentó en el pasto.
Me senté a su lado y comencé a arrancar las hojas del pasto. -Ahh... Y como él no está disponible, vienes por tu segunda opción- me señale riendo.
-Tú eres mi primera opción- susurró bajando la mirada.
-¿Dijiste algo?- le pregunté entrecerrando los ojos al escucharlo murmurar, solo espero que no me haya insultado.
-No- apretó los labios.
-Lo pensaré, te diré mañana- la verdad iba a terminar diciéndole que sí, ya antes me había negado a otra comida familiar, no puedo negarme dos veces.
-Muy bien. Por cierto, te traje algo- tomó su mochila y empezó a buscar en ella. -Toma- sonrió y me entregó una caja con un trozo de pastel.
-Gracias- casi grité al ver que era de zanahoria. -¿Cómo supiste que me gusta?- abrí la caja para comerle un poco, estaba algo batido por como lo tenía en la mochila.
-Un día te vi salir de una cafetería con una sonrisa más grande de lo usual, así que pensé dos cosas. Qué habías tenido una cita con alguien- se puso serio y calló un segundo – o debían vender cosas muy buenas ahí, entré y una chica muy linda me atendió, le pregunté por ti y me dijo que venías todos los viernes y siempre llevabas lo mismo- soltó una leve risa.
-¿En serio hiciste eso?- reí.
-Tenía algo de antojo y pensé que era un buen lugar para comer un postre, además la chica me dio su número- sonrió pícaro.
Debo admitir que sentí un leve malestar por lo de la chica del café. – Con qué quieres convencerme con pastel ¿ehh?, pues lo estás logrando- comí otro poco y lo guardé, seguí arrancando pequeñas hojas del pasto y las guardé en mi mano.
-Espero que sí, no quiero estar escuchando las fascinantes aventuras de Mady- dijo sarcásticamente y rodó los ojos.
-Apuesto a que ella es agradable y tú un aguafiestas, por cierto, ¿Qué hora es? - le pregunté.
-12:03- respondió viendo su reloj.
-Es tarde, la clase ya empezó- me paré rápidamente, me detuve frente a él, sonreí y le arrojé a la cara los trozos de pasto que tenía en la mano -Te veo en el salón- salí corriendo, pude escuchar como gruñía.
Entré rápidamente al salón de clases, todos voltearon a verme. El profesor escribía en el pizarrón y no se dio cuenta, me senté, Tom llegó justo después, se sentó en su lugar, se acercó hacia enfrente y me susurró. -Muy linda tu bromita-.
-Lo siento- le dije de la misma manera.
La clase fue bastante interesante, vimos un poco de gramática y vocabulario. Pronunciar el francés es algo complicado, pero sé que lo lograré. La clase terminó diez minutos antes, guardé mis cosas, me llegó un mensaje a mi celular, era Matt preguntando si ya habían terminado mis clases, le contesté que sí. Caminé hacia el pasillo junto con Tom.
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Solamente contigo (Tom Holland y tú)
Fiksi PenggemarEl amor puede surgir en cualquier parte. Si el destino decidió que esa persona es para ti, aunque se alejen siempre volverán a encontrarse. Las personas que se aman deberían vivir felices por siempre, nada ni nadie debe separarlos, se supone que tie...