Una taza de café.
Dos tazas.
Tres tazas.
...
Has perdido la cuenta.
Los ojos pegados a la computadora.
Tu linterna alumbrando el libro.
Tus brazos protegiéndote del frío.
Eres un vampiro si así lo prefieres.
Con más ojeras que ojos.
Más tazas que platos.
Más cobijas que ropa.
Más oscuridad que luz.
Te has vuelto ajena a las personas.
¿Cuando piensas en volver a ver el sol?
¿La luna es mejor que yo,
pequeña Dianne?
Te has perdido en tu propio laberinto.
¿Qué ha sido de tus sonrisas de comercial?
¿Dónde quedaron los días alegres contigo?
¿En dónde has acabado, Dianne?
Quise entrar a tu mundo,
pero las trampas de tu laberinto no me dejan.
Yo no pude salvarte,
hice todo lo que tenía a mi alcance.
Y anhelo el día en que venga alguien y piense que vales tanto como yo lo pienso.
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El vacío de nuestras almas
PuisiTodos tenemos historias que no contamos. Que nadie conoce. Secretos. Mundos sin descubrir. Pues ahora, estás tu para escucharlos -Katherine
