Capítulo 2/Conocí al Diablo

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Aquella mañana fue muy gratificante, teníamos mucho dinero y por ello quedamos de acuerdo en celebrarlo en un bar a las afueras de la ciudad. Casi no recuerdo nada de esa noche, tengo muy pocos recuerdos de lo que pasó; lo que fue muy notorio para mi fue el hecho de que me desperté con mucho dolor de cabeza, tantee con la palma de mi mano al rededor en busca de un reloj, pero me encontré con la sorpresa de que estaba durmiendo con Hache... Observe a mi alrededor y supe que había pasado y que estábamos en una habitación de Motel. Rápidamente tomé m ropa y me marche de la habitación dejándolo atrás.

Al salir de aquel lugar reparé en que tenía una bolsa con casi 800 mil Euros, pedí un taxi casi al instante y le di la dirección de mi casa... El camino se me hizo muy largo, intentaba recordar lo que había pasado la noche anterior pero tenía escasos recuerdos.

Al llegar al mi casa me baje del taxi. Ya habiendo pagado por el servicio el automóvil partió; casi inmediatamente presentía que algo estaba mal... Me acerque a la puerta de mi casa e intente golpearla con mi puño pero al primer toque la puerta se abrió por si sola, no le presté mucha atención ya que muy seguido Camila (Mi hija) la dejaba así.

Seguí adelante en dirección a la cocina, cuando entré en aquel lugar mis presentimientos se hicieron realidad, mi madre postrada en una silla atada de pies y manos y amordazada; reaccioné de inmediato y comencé a quitarle las cuerdas que rodeaban sus manos pero me detuve en seco; sentí una presencia a mis espaldas, me levante y giré lentamente y ciertamente... allí estaba un hombre.

-Qué mal, Realmente muy mal hecho, Creía que serías mucho más ingeniosa, Azul.

-¿¡Quién eres y qué haces en mi casa!?- Replique al instante como respuesta.

-¿Qué? ¿Ya no me reconoces?, mira bien mi cara... No ha pasado tanto desde que estuve en ese televisor-Dijo señalando un viejo televisor que había en aquella cocina.

-Dios mío... ¡Eres Berlín! ¿Verdad?- Dije sin evitar asombrarme.

-El mismo en carne y hueso... Me disculpo por irrumpir en tu casa de está manera- Dijo haciendo un gesto con las manos- No vine a secuestrar a tu familia o quitarte tu dinero; Como lo podrás observar el dinero me sobra. Los asesinos no todo el tiempo visten de Padra o Gucci.

-¿Entonces?... ¿A qué se debe la visita del delincuente más buscado en esté momento?- Pregunté frunciendo la ceja.

-Mi oferta de seguro te interesa, es una oferta de trabajo. Como veo tienes una pequeña, además tu mamá está enferma y no creo que 800 mil Euros te sirvan de mucho.

-Sí me Servirán. Luego yo veré como obtengo lo que falta pero no pienso ser parte de ustedes. Yo no mató gente, por el contrario, robo bancos- Dije disgustada con la idea.

-¿Enserio eso es lo que crees de La Casa De Papel?, Yo antes de eso no tenía una vida, tampoco una familia. Mi hija no me quiere ver... Invertí en hospitales medio millón de Euros en la salud de mi madre... Efectivamente se la salvé, o mejor dicho, salvaron los doctores. Luego de todo eso ella despertó y se enteró de lo que yo había hecho para salvarla... ¿Tú qué crees que hizo Azul?.

-Lo mismo que haría yo... No seré parte de La Casa De Papel. Ustedes en algún momento sintieron la gloria, fueron los mejores en lo que hacían... Eran los mejores ladrones de todos los tiempos, muchos, incluyéndome, los tomaron como héroes, pero supongo que todo acabó, todo por tu culpa, La Casa De Papel ahora solo son solo unos asesinos, y todo desde que tu decidiste disparar esa bala, y sí, lo sé ya que los noticieros transmitieron el último minuto de ese robo, millones de personas te estaban observando, y tu decidiste dispararle esa bala a Tokio solo por no seguir una orden- Dije indignada.

-Lo hice de acuerdo al plan, seguí las órdenes a la perfección. Ella sabía que tenía que morir. Todo el mundo debe morir, y ella en especial sabía que pasaría al final de ese robó... nunca sales limpió de ese tipo de robos Azul, siempre te llevas contigo una gota de sangre, un mal recuerdo, un momento que de seguro vas a querer olvidar para toda la vida.

-Anda, Vete- Dije señalando la puerta- No te quiero cerca ni a ti ni a los tuyos o llamaré a la policía... Te doy 10 minutos para desaparecer.

-Estás oportunidades solo llegan una vez en la vida Azul. Te estoy ofreciendo la oportunidad de salvar a tu madre de la muerte, de quitarle un objetivo al diablo.

-Veté. Mi mamá y yo estaremos bien- Dije sacándolo fuera de la casa.

-Llámame si me necesitas Azul, te dejé mi tarjeta de presentación encima de la mesa, piensa bien en esta oportunidad, si decides venir conmigo eres bienvenida a La Casa De Papel.

Believer-Fanfic (La casa de papel)®Donde viven las historias. Descúbrelo ahora