Estando confundido pero con la meta de no parar hasta encontrar su camino, Oliveria solo miraba el camino, que para el era lo mismo, cuando miro la lampara de aceite tirada, solo se le quedo viendo.
-Apenas te diste cuenta, eh.- Dijo una voz joven, con un tono burlón.
-¿A qué te refieres?. -Contesto Olivera.
-Crees que vas por un camino recto, estas equivocado.
-Bueno, ya me di cuenta de eso.
-Solo te diré una cosa. "Y cuando crees que has avanzado tanto, te das cuenta que solo haz hecho un circulo. Siempre hay una salida, pero pocos la encuentran."
Después de escuchar esas palabras vio un joven corriendo.
Sin pensar, como en la vez que vio al gran árbol, solo corrió tras de él.
Sin ver nada, corrió, daba pasos en falsos, mientras escuchaba frases que los desorientaban.
Escuchaba, "me sigues""te das cuenta que no sabes a donde vas""miras mi voz o porque estas tan cerca de mi", todas esas frases y más, pero todas en un tono burlón.
Oliveira solo pensaba que él solo sabía algo, que los demás sabios que se había topado.
Cuando se había callado, Oliveira se detuvo, miro por todos lados y la oscuridad se sentía más intenso, se sentía tan perdido, pensaba en el camino.
Se quedo parado, y miro a lo lejos un destello, corrió hacía esa dirección, logro ver la forma del sabio, parecía tener un cuerpo joven, una mascara extraña, que es difícil de describir, sus ropas parecía que trajera un poncho de plumas, cabello largo que no sabrías saber si era de el o es parte de la mascara, y una espada.
Solo miro mientra ser acercaba más y más, se miro en la mascara, al parecer es una mascara de metal pulido, y el sabio solo dijo, "Siempre hay una salida, pero pocos la encuentran." Y salto, Oliveira miro como caía.
Dudo un segundo, pero recordó, lo de sobre encontrar su camino, y lo de lograr lo que pocos pueden y temen.
Salto con miedo pero en la mente "que sea el camino correcto y sino lo es al menos dejaré de hacer círculos".
