Después de a ver visto como ardía en las llamas azules que destruirían todo a su paso, y Oliveira sabiendo que ese bosque solo tenía significado porque el mismo se lo dio, sentía que había fallado en protegerlo.
Se quedo pensando en lo que el sabio había dicho sentado en aquel árbol, "Aprende a observar la belleza en la luz y en la muerte". Llego a la conclusión de que al final ese bosque se iba a destruir ya sea por el sabio búho o por naturaleza, que al final es lo mismo.
Miro hasta que se quedo dormido, aunque conservaba el sentir de haber fallado en la tarea de protegerlo.
Se despertó cuando una araña que era inmensa, tan grande como para comer a un caballo, se quedo perplejo, sin palabras hasta que miro que lo quería atacar, se levanto corrió de manera que la araña lo persiguió y cuando creía que podías morir, se detuvo la criatura feroz, para mirar que otro sujeto la lastimaba con una espada, la araña salto, el hombre aventó su espada hacía Oliveria, para que combatiera, se quedo paralizado, y "Mata la, que no puedes dejar que destruya todo." grito el hombre, recordando que había fallado en proteger el bosque, pero esta vez no, esta vez, lograría vencer a esa criatura. Se movió, cortando todas sus patas del lado izquierdo, cuando miró hacía arriba, vio al hombre agarrando la cabeza de la araña, sin dudar, corto de varios golpes, pero sin conseguir nada, hasta que pensó que podría fallar, encontró, valor y fuerza, con gran poder, haciendo brillar sus manos y la espada, logró cortar ese gran monstruo.
Miro con gran admiración, al hombre que logro ver que es un sabio, con una mascara, que parecía como una corona, y con gran fuerza, levantaba la cabeza.
Bajo, para poder hablar con Oliveira.
Oliveria, creyendo que sería una gran platica, se sentó, pero no fue así, el sabio se limito, a decir: "¿Recuerdas ese dolor que crías que iba a matarte?
Mírate ahora, tan fuerte, tan completo."
Y Oliveria, se sintió con gran fuerza, como cuando cayo, pero ahora sin sentirse engañado.
El sabio desapareció.
