2

46 11 1
                                    


Te sientas en frente y ni te imaginas, que llevo por ti mi ropa más bonita, al verte lanzar un bostezo al cristal, se inundan mis pupilas.

Una semana y media después Hoseok siguió encontrándose con el chico de mirada intensa, una semana y media después comenzó a pensar que debería tratar de vestirse un poco mejor, no había garantía de que el chico siquiera notara su presencia pero quizás podría hacer que lo viera si se vestía con sus mejores ropas, un poco mas arreglado y no solo con lo primero que tomara de su closet.

Estaban sentados uno frente al otro, a Hoseok casi le daba gracia el que estuviese pensando más en su apariencia, en lucir mejor, en utilizar la ropa que sus amigos alguna vez habían dicho que realzaban su atractivo solo por ese chico sentado frente a él, pero el chico no tenía idea de eso. El chico no sabe que buscó entre todas sus cosas toda esa ropa que casi nunca usa porque cree que solo es para "ocasiones especiales" –excusa que utiliza para no colocarse esa ropa –, el chico no sabe que ha comenzado a pensar en maneras de arreglar su cabello sin que se note demasiado que lo ha querido arreglar, no sabe que ha comenzado a cuidar incluso más que antes de su rostro, no sabe que le pidió a sus amigos salir el fin de semana para comprar más ropa que lo haga "más atractivo", no sabe que de hecho le toma casi una hora escoger que ropa utilizar cada día, el chico definitivamente no sabe que todo eso es por él.

Hoseok sigue pensando en eso, en cómo este chico ha cambiado su rutina diaria sin saberlo y la manera en la que ha hecho que se sienta solo con su presencia, casi se siente avergonzado porque está haciendo todas estas cosas por ese chico, casi, porque recuerda que en realidad es por él, que hace este cambio porque quiere sentirse mejor consigo mismo y quiere tener el valor para por fin hablarle y sin embargo, todo ese esfuerzo si tiene que ver con el chico frente a él y Hobi quiere levantarse, quiere acercarse y quiere decirle con todas sus fuerzas todo lo que ha sentido desde el primer día que lo vio. Lo ve bostezar viendo por la ventana, ve como el cálido aliento empaña ligeramente el vidrio y Hobi siente de pronto que quiere llorar.

Tiene ganas de llorar y siente como sus ojos se van llenando lentamente de lágrimas, quiere llorar porque él se está esforzando por llamar la atención de este chico pero es difícil hacerlo cuando no es capaz nide decir un hola, no es capaz de acercarse y piensa "¿Cómo podría el fijarse  en alguien como yo?" y antes de que la primera lagrima se haga camino por su rostro el baja la mirada porque se niega a que nadie le vea así, y justo, justo cuando las puertas del subterráneo se abren y el chico pasa a su lado para irse, Hoseok se permite llorar un poco.

- Jueves -Donde viven las historias. Descúbrelo ahora