Te extraño tanto, tanto corazón, no te das una idea de cuánto lo hago. Siento que a cada segundo desfallezco, que caigo infinitamente en un abismo, en un pozo sin fondo, sin poder escapar de ninguna forma. Dios, parece una tortura interminable, jamás parece acabar, sino que por el contrario, parece durar cada vez más y más y más. Las cosas que haría con vos si te tuviera entre mis manos una sola vez más. Te llevaría en brazos a cualquier lado, te abrazaría en todo momento, te haría reír y sonreír cada vez que me fuera posible, te daría la mano para caminar juntos, cantaría junto a vos con el nuevo soporte del micrófono, tocaría la guitarra la canción que vos quisieras solo para verte feliz, solo para verte conmigo...
Haría tanto y me parece que es tan poco... No entiendo cómo haga lo que haga, diga lo que diga, no es suficiente, nunca lo es. Trato, trato, de manera habida y por haber, lucho como perro hambriento y famélico por un mísero pedazo de pan, y sin embargo, me siento decepcionado de saber que no lo puedo lograr. No sé qué más hacer.
Mas el destino, el Universo, el azar, el mundo me dan indicios de que no vamos a volver a ser pareja. Cada palabra que utilice, cada acción que haga, o te la tomas mal, o directamente no la tenés en cuenta. ¿Cómo es posible que tenga tanta mala suerte? Soy terco y porfiado, no quiero dejarte ir con tanta facilidad después de tres largos años, pero me choco una y otra vez con un muro inmenso e impenetrable. Y por primera vez, no sé cómo atravesarlo...
Incluso cediendo algunas cosas y reconociendo mis errores, incluso pidiéndote disculpas y ofreciéndote mi amor, aun así me rechazas. Aun después de todo, seguís sin dar el pie a torcer. Y es que te he dado las mil y una razones, te he argumentado todo lo que he dicho, te he demostrado en cada posibilidad lo mucho que te amo, lo tanto que espero nos reencontremos... Pero una vez más, no me dejas pasar.
Se acerca cada vez más la fecha en donde me vas por fin a dar una respuesta concluyente, una respuesta definitiva. Y mientras más cerca estamos de ese momento, más pierdo yo la esperanza. Más pierdo la fe en que podemos salvar esta relación. Estoy desesperado porque parece que soy el único que desea recuperar este amor, el único que desea volver a formar este vínculo roto. Y cada vez que pienso eso, cada vez que me convenzo más, siento no una, sino millones de puñaladas en el cuerpo, pero sobre todo, en mi corazón.
Y escribo esto sin prosa, sin estructura, sin rima, sin nada más que letras, porque de esta forma puedo mostrarte de manera ilimitada, sin trabas, sin perder más tiempo, que me impaciento cada vez más por ese importante momento. Quiero saber qué hay debajo de esa ambigüedad, de esa indecisión, de esa frialdad que la última vez, y en los últimos meses me demostraste.
Quiero ver, si finalmente, existió un sentimiento real como el que yo tengo para darte. Quiero ver, si finalmente, vas a despojarte de tu cascarón de orgullo, celos y egoísmo, como así lo hice en varias oportunidades yo, y vas a darme tu amor. Quiero ver, si finalmente, aquí es donde acaba todo nuestro amor...
P/D: Dicen que una imagen vale más que mil palabras...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.