Smells like love - Chansoo

206 36 25
                                        

🍴🍴🍴

—Prueba.

Kyungsoo embarró su dedo índice de puré y se lo tendió a Chanyeol. El altó olió un poco y luego lamió por completo el dedo del bajito, mordiéndolo ligeramente.

—Está un poco simple.

—¡Lo sabía! ¿Dónde está la pimienta?

—En la alacena, junto al romero.

Kyungsoo caminó rápidamente y tomó la especia para agregarla al puré de papa.
Al otro extremo de la cocina, Chanyeol decoraba con cuidado y delicadeza el pastel que había horneado horas antes. Quería que la decoración fuese perfecta y si no era así, que por lo menos se notara el esfuerzo.

—¿Crees que el pino está muy pequeño?

Kyungsoo se acercó y echó un vistazo. La cubierta verde con betún blanco en forma de copos de nieve pequeños era hermosa. El pino en el pastel estaba perfectamente centrado y la linda estrella en la punta parecía brillar de verdad. Kyungsoo frunció los labios y asintió.

—Quedó terrible.

Chanyeol dejó la manga pastelera a un costado y restregó sus manos en su rostro, manchándolo de harina y betún blanco.

—¿Y ahora qué? ¡No me alcanza el tiempo para hornear otro! —gruñó y dio ligeros saltitos.

—Tranquilo, berrinchudo. Yo lo arreglo.

Kyungsoo tomó la manga pastelera y se acercó al pastel. Observó con atención para encontrar algún error, pero no tuvo éxito.

—Maldición, Chanyeol. Está tan perfecto que sería pecado agregar algo más.

La cara de confusión de Chanyeol provocó la risa del bajito. Kyungsoo se acercó a él y manchó la punta de su nariz con el betún de la manga pasatelera.

—Pe-pero...

—¡Estaba bromeando! El pastel luce jodidamente hermoso, como tú. —Chanyeol sonrió de lado y rodeó la cintura del bajito.

—Eres un pequeño mentiroso.

Kyungsoo rio y observó como Chanyeol se acercaba para besarlo, pero él desvió su rostro y limpió con su índice la mancha sobre la nariz del más alto. Chanyeol parpadeó confundido, pero sonrió y volvió a aproximarse al rostro del bajito hasta unir sus labios.

Los besos de Chanyeol eran húmedos y ardientes como él mismo. Kyungsoo podía perderse con facilidad entre los labios del alto. El temporizador de cocina sonó a espaldas de Kyungsoo y Chanyeol lo buscó a tientas para acabar con el sonido agudo y molesto que emitía.

Ambos seguían disfrutando de sus besos candentes, hasta que las fosas nasales de Kyungsoo detectaron algo poco común. El bajito empujó a Chanyeol lejos y con los ojos bien abiertos y una expresión de terror volteó a ver al horno.

—¡El pavo! —gritaron al unísono.

Chanyeol corrió a buscar los guantes para el horno y se apresuró a sacar al ave sazonada. Una nube de humo gris fue lo primero en salir del horno. Kyungsoo observaba la escena con las manos tapando su boca y los ojos bien abiertos.

—Sobrevivió, sobrevivió —dijo Chanyeol quitándose los guantes—. Está algo quemado, pero aún se puede comer. —Kyungsoo golpeó su rostro con una mano.

—Y yo que tanto me burlaba de Jongdae por haber tirado la carne asada —acarició el puente de su nariz—. ¿Y ahora qué haremos?

Chanyeol se encogió de hombros y sopló con los guantes el humo que aún salía del pavo. Segundos después, Kyungsoo y él reían a más no poder mientras veían su futura cena sobre la mesa.
Al menos tenían un bonito pastel navideño.

—¿Y si le damos la vuelta?

—Mejor tú date la vuelta —Chanyeol murmuró en el oído del bajito.

—Idiota, esto es en serio. —Chanyeol rio.

—Pues, tenemos cuarenta minutos para cocinar algo nuevo.

—¿Cuarenta minutos? —hizo una mueca y Chanyeol asintió.

—Si conseguimos otro pavo, salvaríamos la Navidad.

—¿Y de dónde sacaremos otro pavo?

—Me pregunto quien sería tan perfecto y precavido como para comprar dos pavos.

Kyungsoo frunció el ceño y rascó su ceja. Un par de minutos después volteó a ver a Chanyeol.

—¿Compraste dos pavos?

—Creí que nunca entenderías —rio y caminó hacia la nevera—. Prepara el horno, dodito. Hornearemos a otro de tus primos.

Kyungsoo soltó una carcajada y obedeció a su enorme novio. Llevó el pavo quemado a un extremo lejos de la zona de cocina y volvió al campo de guerra. Esta sería una batalla contra el tiempo.

Warm ChristmasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora