Melany es una joven y entusiasta fangirl; el día de su boda ha llegado pero su esposo cometió un grave error.
-Oh, cariño, acabas de cometer un grave error.
No debiste hacer que Shawn Mendes cantará para nosotros el día de nuestra boda.
Hermosa por...
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Me separé lentamente del chico de mis sueños con los ojos entrecerrados esperando que solo hubiera sido algo que mi mente creó, pero no, sí lo había besado.
¡OMG, LO BESÉ!
—Mel, se supone que ahora te diga el típico "No sé qué pasó, perdón" pero no. No me voy a disculpar porque no lo siento; he estado contigo solo unas cuentas horas y por fin entendí eso del amor a primera vista.
Mi boca estaba entreabierta, mis piernas temblaban y mis manos seguían a un lado de sus hombros. No sabía que decir, tantos años creando diálogos en mi cabeza y ahora todos simplemente se han ido.
—Yo te amo desde que te ví en YouTube.
Fue lo único que salió de mi garganta; mis manos temblaban haciendo que él las tomara entre las suyas mientras reía tiernamente.
¡ESA SONRISA! ¡ES TAN LINDO!
Me perdía lentamente en sus ojos, esos ojos color miel que me volvían loca, esos ojos que brillaban, esos ojos que... ¡Mike! ¿Qué le voy a decir?
Pero, ¿qué rayos me pasa? Acabo de besar a la persona que amo desde hace años y solo pienso en mi prometido. Ok, escuchándolo bien eso suena mal.
—¿Estás bien? Te quedaste pensando.
—Sí, de lo mejor.
Sonreí como mensa, me puse de puntillas y le di un beso corto.
—¡Melany!
El grito de mi amiga hizo que mi burbuja se rompiera.
—Amm... Yo, creo que debo irme.
—¿No puedes quedarte otro rato?
Me sonreía y me puso carita triste. ¡¿CÓMO LE DIGO QUE NO?!
—No, no puede.
No pude decir nada cuando mi amiga ya me estaba jalando del brazo.
—¡¿Pero a ti que te pasa?!
Empezó a gritar cuando subimos al auto.
—No sé que pasó.
—¿Ah? ¿En serio? Porqué yo sí, acabas de besar a alguien más cuando estás a días de casarte con, el que se supone es, el amor de tu vida.
–Ya sé, ya sé. Pero, ¿lo viste? Es Shawn y el me besó, ya sabes lo mucho que lo amo.
—¿Tanto cómo para renunciar a tu boda con Mike?
Se me quedó mirando pero no contesté nada, arrancó el auto. Íbamos de regreso a la casa, veía los coches estacionado por las ventanilla. Mar me había dejado en qué pensar. ¿En verdad dejaría mi relación de años solo por que Shawn me besó? En este momento no puedo pensar bien.
💌
Llegamos a la casa, estacionó el auto y ni siquiera esperé a que bajara cuando ya estaba dentro de mi hogar, ¿cómo vería a Mike a la cara?
—¡Hey!, ¿cómo les fue?— se me acercó para darme un beso pero corrí la cara ocasionando que me lo diera en la mejilla.
Iba a preguntar pero hablé antes de que lo hiciera.
—Yo, estoy cansada, me voy a recostar.
No dejé ni que hablara, yo ya estaba subiendo las escaleras de prisa hacia mi habitación.
Mi cabeza me da vueltas, un sueño que pedí hace años está pasando justo ahora. ¿Shawn, porqué tuviste que aparecer?
Me recosté en la cama, mirando al techo puse mis manos sobre mi estómago y lentamente fuí cerrando los ojos.
💌
Un nuevo día, espero y Mike no me pregunté nada sobre ayer.
Me adentré al baño y me di una ducha rápida, lo que quería era ya bajar a comer.
Mirándome en el espejo, cepillando mi cabello, mientras con la mano izquierda tocaba mis labios que tan solo un día atrás fueron acariciados por el chico más lindo de todo el multiverso.
No quería hacerle daño a Mike diciéndole lo que pasó pero debía hacerlo, quizá entienda la situación.
Bajé las escaleras rápidamente, mi estómago ya me pedía comida, entré a la cocina esperando que el desayuno ya estuviera listo pero lo que escuché me quitó el apetito.
—No, no quiero que mi prometida se entere, ella no puede saber sobre esto- iba a interrumpir su llamada pero quería saber más— Sí, puedo llegar, te veo en quince minutos.
Se dio la vuelta y abrió más los ojos, al parecer escuché algo que no debía.
—Cariño, despertaste.
¿Porqué se sorprende? Debía despertar en algún momento.
—Ya no hay leche, iré a comprar más, te quiero.
Agarró las llaves de su auto y salió de la cocina, solo escuché la puerta siendo cerrada.
Abrí el refrigerador, sí había leche.
¿A dónde iba? ¿Porqué no quería que supiera la verdad? ¿Porqué leche? ¿No pudo decir cajeta? Eso lo haría creíble. Esperaba que lo que pasaba por mi mente en estos momentos no fuera cierto, el no sería capaz de engañarme.
Salí de la casa y me fuí en mi auto, no sabía a donde ir, si voy con Mar no soportaría su voz diciéndome sobre lo que pasó ayer y que solo exagero con el tema de un posible engaño por parte de mi novio.
Ya era muy tarde cuando observé que estaba en el centro comercial, esperaba volver a verlo por aquí.
Caminé por todo el lugar esperando ver a mi chico. Y sí, al parecer tuvimos la misma idea, estaba sentado en la fuente con su celular en la mano mirando a su al rededor; tal parece buscaba a alguien y cuando por fin la halló sus ojos conectaron con los de ella. Nuestros ojos conectaron ocasionando una corriente eléctrica por todo mi cuerpo y en su rostro, la mejor sonrisa que alguna vez se podía ver en este tiempo o en cualquier otro.
—Creí que no te volvería a ver.
—Eso jamás.
Hablamos al momento de que estábamos a centímetros de distancia.
—Ayer te fuiste muy rápido.
—Sí, es que mi amiga se sentía mal.
Bueno, mentir un poco no hace daño a nadie.
—¿Ya está mejor?
—Sí, solo era un dolor de estomago; mucho helado.
Me tomó de la mano y me sonrió, podría estar todo el día así. Empezamos a caminar por toda la plaza deteniéndonos en cada tienda que veíamos, él quería saber más de mí y yo estaría dispuesta a decirle todo lo que quisiera.
—¿Cómo se llamó tu última pareja? La mía se llamaba Lauren, era algo... — dejé de escuchar, ¿ahora que le digo? No pensé que me lo fuera a preguntar ahora.
Hablaba de ella mientras jugaba con mi mano y la acariciaba, pensaba en abrir la boca pero no pude evitar ver más atrás de él, allí se encontraba Mike y no estaba solo, había una chica pelirroja riendo con él.