CAPÍTULO 3

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—¡OH POR ARES!— Claramente lo que tenía sobre mí era un dios griego que estaba más bueno que la cajeta; sí señores, no todo es Nutella

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—¡OH POR ARES!— Claramente lo que tenía sobre mí era un dios griego que estaba más bueno que la cajeta; sí señores, no todo es Nutella.

—Mel, Mel— unos pequeños golpes en el hombro me movían— ¡MEL!— un grito en mi oído izquierdo me hizo pegar un brinco, abrí los ojos rápidamente por lo que tuve que volverlos a cerrar ya que la luz del sol que entra por la ventana me pegó directo en los ojos. Volví a abrirlos pero esta vez más lento.
Me encontré con un Mike con el ceño fruncido viéndome.

—¿Qué pasa? ¿Porqué me gritas?— me senté sobre la cama y me limpié la boca ya que al parecer estaba babeando

—¿Con quién soñabas?

¡YA LLÉVAME!

—¿Porqué la pregunta?— lo miré directo a los ojos

—Solo contesta— dijo brusco y algo enojado

—Amm... No lo sé, ni siquiera recuerdo que soñé— obviamente si lo recordaba pero no le iba a decir a mi futuro esposo que tuve un sueño sucio con mi ídolo. Se alejó para caminar a la ducha y yo me quedé sentada viéndolo, tal vez se le pasé el enojo en unos minutos.
Estaba sudando aunque tuviera el aire acondicionado puesto al máximo nivel por lo que me fuí a otra habitación para tomar una ducha.
Abrí la llave del agua fría, para quitarme este calor que no sé por qué tengo, y me metí entera bajo el agua empapando todo mi cabello y parte de mi espalda, alcé el rostro y el agua me cayó directo en el pecho, pasé mi mano por el cabello recogiendolo para que el agua cayera en mi cuello y nuca.
Lavé mi cabello con shampoo que me dejó un aroma a manzana y por mi cuerpo pasé el jabón con olor a flores; siempre me ha gustado el campo por lo que amo esa sensación al estar siempre oliendo esos distinguidos aromas.
Cuando terminé de bañarme me enrollé en la toalla y me coloqué otra en el cabello; salí del baño para ir hacia mi habitación y buscar que ponerme encima.
Me vestí con unos jeans azul oscuro y una blusa azul celeste olgada, me puse tenis del mismo color y me acerqué al tocador para cepillarme el cabello poniendo un broche de corazón en el poco fleco que me estaba creciendo.

—Huelo Hot-Cakes— hablé moviendo mi nariz para inhalar ese aroma al entrar a la cocina. Me senté frente a la barra y Mike puso un plato con una gran torre de panqueques en ella con un cubo de mantequilla encima. Pasó otro plato y se sentó a desayunar conmigo.

—¿Estás enojado?— pregunté al ver que no me había dirigido la palabra y ni si quiera me había visto en lo que llevábamos del desayuno.

Tomó un poco de jugo y se limpió la boca con una servilleta.

—No estoy enojado— atrapó mi mano izquierda entre las suyas— Solo que... La idea de que puedes cambiarme por alguien más me vuelve loco.

—Nunca te cambiaría por nadie— me besó la mano.

“Nunca te cambiaría por nadie"
Vaya que no lo cumplí

Seguimos desayunando mis favoritos que especialmente mi bello prometido prepararó para mí mientras hablábamos sobre los preparativos para la boda.

—¿Tus padres confirmaron?

—Sí, su avión llega el sábado— asentí tomando un poco de jugo

—¿Los tuyos?— me sonrió triste

—Solo vendrá mi madre— mis padres se divorciaron desde que tenía 15 por qué simplemente ya no se amaban; mi hermano, 3 años mayor que yo, se quedó a vivir con mi padre y yo con mi madre, desde el divorcio no los he visto a excepción de cuando mi hermano tuvo a su hijo hace 2 años y fuimos al hospital para ver al bebé.

—No tenemos la música— dije haciendo memoria que ese tema no lo habíamos tocado

—No te preocupes por eso, yo ya me encargué

—¿En serio? ¿Qué contrataste?

—Mmm... No te lo voy a decir— toca la punta de mi nariz

—¿Qué? Pero ¿Porqué? Necesito saber qué música pediste.

—¿Qué? ¿Tan mal gusto tengo como para que no me confíes ese tema?— preguntó juguetonamente

—Mientras no pongas "el pasito perrón"— le sonreí y puse mi mano en su mejilla izquierda— Todo está bien.

Se empezó a reír y me levanté para poner los trastes sucios en el lavabo y empezar a lavarlos. Cuando terminé de hacerlo me sequé las manos y caminé a nuestra habitación.

💌

—Mar, ya te dije que no quiero ir a ver cómo le coqueteas al chico rubio de la heladería— mi amiga había llegado para arrastrarme en su plan de conquista

—¡Mike, dile algo!— le hizo berrinche dando pequeños brincos y moviéndo los brazos en un vaivén.

—Creo debes ir con ella— miré a mi chico oji-verde que se reía por la escena

—¿Y porqué tendría que ir?— me crucé de brazos

— Por que si el chico la demanda por acoso alguien debe estar ahí para sacarla de la cárcel.

—Está bien— no me quedó de otra más que aceptar. Me despedí con un beso de Mike y subí al auto de Mar para ir hacia la plaza.
Cuando llegamos caminamos por todo el lugar hasta llegar a la heladería.

—Dos helados de chocolate, por favor— pidió mi amiga viendo coqueta al rubio. Nos entregó los helados en pequeños vasos de unicel con una cucharita enterrada en el centro.
Empecé a comerlo y caminé para sentarme en la fuente al ver que mi amiga sí estaba coqueteando con el chico.
Me crucé de piernas y las subí para apoyar mis codos en ellas, seguía disfrutando de mi helado cuando siento que una persona se pone junto a mí, no me da tiempo de ver quién es cuando esa persona agarró mi cuchara con mí helado para llevarla a su boca.

—¡Ey! ¿Qué te pasa? Ese es mi hela...— me levanté de la fuente para encarar al sujeto pero me quedé callada al ver de quién se trataba.

—Lo siento pero si veo a una chica hermosa comer helado no me resisto— comentó divertido

—Tú...— no sabía que decir

—Yo— se levantó para quedar frente a mí y mirar hacia abajo por la diferencia de altura— ¿Estás sola?— tragué saliva y asentí levemente

—Bien, pues vamos a esa tienda— señaló una de música. Sujetó mi mano y jaló de ella hasta que entraramos al negocio.
Estaba viendo las guitarras pero yo solo podía verlo a él.

—Otra vuelta me disculpo por lo de ayer.

—¿Te acuerdas?

—Como no recordarlo, nunca olvidaría esa hermosa sonrisa— eso me emocionó un montón pero escondí las ganas de gritar y brincar.

¡SHAWN ME DIJO QUE TENGO HERMOSA SONRISA! ¡ME MUERO!

NOTAS DE AMOR |S.M|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora