Aunque diga mil veces “no me importa”, hay unas cuantas lágrimas que siguen queriendo salir porque aún no se han creído esas palabras.
Aunque diga mil veces “no me importa”, hay unas cuantas lágrimas que siguen queriendo salir porque aún no se han creído esas palabras.
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora