Y entendí que no eras de esas personas que se enamoraban sin conocer el nombre de la otra persona. Los cartas anónimas no fueron una buena opción.
Y entendí que no eras de esas personas que se enamoraban sin conocer el nombre de la otra persona. Los cartas anónimas no fueron una buena opción.
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora