Parte 4°

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Miré mi reloj y pregunté:

—¿Por qué querrían ir ustedes dos al parque ahora que se está haciendo tarde? Mi madre llegará pronto, acabo de terminar de limpiar y estoy cansado.

Ellos me miraron con sus caras tristes, así que me rendí y los llevé al parque cerca del lago. Ellos jugaron por horas y perdí el sentido del paso del tiempo. El sol se estaba ocultando y estaba oscureciendo, pero no vivíamos lejos del lago por lo que no traté de ir a casa pronto, tal vez debí hacerlo.

—Oye Ben, ¿crees que mamá se enoje contigo por estar afuera tan tarde?

Él tenía un punto, así que le grité a mi hermana que fuera a casa con mi hermano, y yo me quedé en él parque solo sabía que me debí de haber ido con ellos, pero no quería ver a mamá después de tomar mi juego antes de que pudiera completarlo. Me quedé afuera hasta eso de las 10 pm, pero me estaba aburriendo y quería irme a casa a jugar mis viejos juegos de Zelda, pero nunca llegué a las puertas del parque antes de que los bravucones de la escuela salieran de la oscuridad a la luz del parque. Parecía que habían estado observando, y supe que esto no iba a terminar bien.

—Oigan, si no fuera el Link que quiere ser... Oye, Zelda, ¿dónde está tu princesa? —Dijo uno de los bastardos borrachos, y sé que debí haber cerrado mi gran boca, pero tenía que contestarles.

—¡Zelda es la princesa, tú un tarado!

Ben DrownedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora