Torrencial

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Por dónde empezar.
Tal vez por el final.
Pues ano dejo de alucinar,
Con tanto divino mal.

Érase un vez,
Una egoísta,
Que quería todo lo que encontré,
Para luego perderle la pista.

Me embrujó con la flecha de Cupido.
Lo pájaros volaron por el cielo.
Pues no soy cualquier estúpido,
Al que pises contra el suelo.

Ten cuidado con lo que haces,
Pues puedes causar dolor.
Ten cuidado con lo que dices,
Pues puede ser tu mayor error.

Por qué digo todo esto?
Supongo que no importa.
Se me cayó del tiesto,
La planta que paz me aporta.

Y es que nunca más volveré a picar,
Desde la punta del mundo,
O a orillas de la mar,
Para hundirte muy profundo.

Para qué persistes?
Ya no hay vuelta atrás.
Para lo que dijisteis,
No lo pienso más.

No me hagas daño.
No me provoques.
No levantes el Cano
Pues cuidado que lo rompes.

Siempre serás perdonada.
Pero te aviso,
De qué no será lo mismo monada,
Así que aléjate del piso.

Horriblemente esta es la realidad,
Nunca la vi con claridad
De la dura y fea crueldad,
De una chiquilla de su edad.

Por qué eres así?
Mira en tu interior.
Observa hacia aquí.
Yo reflejo tu valor.

Ahora te escondes,
En la oscuridad y las tinieblas,
Pues aún te escabulles,
De la realidad entre la mierda.

Déjalo, no tienes remedio.
No sabes lo que haces,
Pues ten cuidado con tu medio.
Vigila cuanto subes porque así caes.

Cállate de una vez.
Mira lo que hiciste.
Creo que talvez,
No fui yo el que lo rompiste.

Y ahora mira en ti.
Puedes mejorar en mucho.
Y si no es por mí,
Hazlo por quien yo no escucho.

Para amar debes soñarHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora