Capítulo 10

125 15 4
                                    

Continuamos comiendo mientras pensaba que más podía hacer respecto a ésta situación. No tengo ni trabajo para poder comprar una casa, mucho menos cosas para nuestro bebé, soy un idiota, e tomado esto tan a la ligera. Sé que mamá nos dejaría quedarnos aquí, pero eso ya sería mucho, considerando que ella fue la que habló con mi suegro, ya no deseo meterla a más problemas con mi descuido.

- Mamá, cuida de Adrien por favor. Tengo que hacer unas cosas - dejé mi comida de lado, me levanté y sin dar explicación alguna, salí de casa lo máa pronto posible.

Si me voy a casar con él, prefiero que todo sea con aprobación de ambas familias. Caminé lo más rápido posible a la mansión Agreste, no importa lo que llegue a pasar, tengo que resolver ésta situación hoy mismo. Al llegar ya al lugar, toqué el timbre, la pequeña cámara salió y la voz de una mujer pude escuchar.

- Necesito hablar con Gabriel Agreste, dígale que es de parte de Luka Couffaine, el alfa de Adrien.

No escuché que ella respondiera, la cámara regreso a su mismo lugar. Basados unos minutos aquella reja se abrió, trague saliva, caminando hacia la enorme puerta, creo que el miedo a empezado a apodarse de mí, lo cuál no es bueno en éste momento. Me quedé parado hasta ver la puerta abrise, ahí estaba mi suegro, con sus manos tras su espalda, su mirada seria, siento que me está matando en su mente.

- Así que tú eres el Alfa que embarazo a mi hijo, muchacho patético.

- Señor Gabriel, por favor. Tenemos que hablar cómo personas adultas, sé que está molesto por ésta situación, pero creame que ninguno de los dos lo planeó, simplemente pasó.

- Quiero a Adrien aquí, no importa cómo pasaron las cosas, pero te aseguro que a él y ese bebé no lo vuelves a ver nunca más.

- No, no dejaré que lo aleje de mi lado. Además, Adrien ya está marcado por mi, si nos separa su hijo podría morir ¿eso es lo que quiere? Señor, si quiere podemos vivir aquí, así nos podrá vigilar siempre que lo desee.

- Por mi parte deberías morir, pero te daré una advertencia, ustedes vivirán aquí, pero me encargaré de que ese "amor" que ustedes tienen vaya desapareciendo poco a poco.

- ¿Qué le cuesta aceptar nuestra relación? No estamos haciendo nada malo, hay miles de parejas así cómo nosotros, si usted en verdad amara a su hijo no estaría haciendo éstas cosas. Si quiere puedo trabajar para usted, le prometo que mis intensiones con Adrien son las mejores. Si yo fuera un patán, creame que ni siquiera estaría aquí pidiendo su aprobación, simplemente me hubiese marchado y dejado a su hijo sólo con el bebé que espera.

- Bien, entonces a partir de mañana vivirán aquí, trabajaras hasta la hora que te ordene, sin reproche alguno. Y respecto a ustedes. Cuándo Adrien cumpla los 18 años se podrán casar ¿entendido?

- Si señor Gabriel, lo que usted ordene - Salí inmediatamente de aquel lugar sintiéndome un poco más aliviado.

Entendí a la perfección su plan, hacerme trabajar hasta el cansancio, para que cuándo éste con Adrien no tenga tiempo para él, para que así empecemos con las discusiones, las infidelidades y demás, pero sobre mi cadáver que eso pasará. Haré mi mayor esfuerzo para dar lo mejor de mí, cuándo ya éste casado con mi omega, escaparé lo más lejos que me sea posible.

Al llegar a casa, entré notando a Adrien en el sofá de la sala, sonreí dulcemente sentándome a su lado y besar su mejilla.

- Ya estoy de regreso, Amor. Te tengo dos noticias - tomé su mano recostando mi cabeza sobre su hombro.

- ¿Qué pasa? ¿A dónde fuiste? Me dejaste muy preocupado, Luka.

- Fui a casa de mi suegro, a partir de mañana vamos a vivir en la mansión, cuándo cumplas la mayoría de edad nos vamos a casar ¿si?

- De acuerdo... - Fue lo único que logré escuchar, pues se quedó callado bajando la mirada.

- Te prometo que vamos a permanecer juntos, cueste lo que me cueste - puse su mano derecha en mi pecho, justamente del lado de mi corazón - Es una promesa. 

     

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 27, 2019 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Simplemente es amor... Lo demás ya no importó. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora