MSAE - IV

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Enfrentarse al espejo es lo más lacerante
que pueda hacerse, por siempre jamás.
Mirarse sin mayor contemplación, el quizás
poder atravesar en las pupilas, la luz.

Discernir a Plutón y descifrar el problema:
En nuestro hogar ya todo está oxidado,
viejo y dañado. Ahora sólo queda el prado
y sobre él, yo, con la psique desnuda.

Sin calmantes, ni analgésicos, ni tés.
Sólo yo con el alma desnuda, derramada.
dejando al saber volar hacia la nada,
porque justo en la nada, está el lugar.

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