Bailarina #20

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  -No puedo creer que aquí estoy...

Le susurro al techo. ¡Un nuevo techo! Sin grietas, sin manchas. Algo nuevo que observar. Doy algunas vueltas en la cama, me encuentro con un despertador en la mesita del frente de mi cama, marca las 2 am

Deberías dormir al menos ¿No?

Sí, sí  debería. Pero no lo consigo. ¿Como debería procesar lo ocurrido en todo este tiempo? Perdí todo lo qie alguna vez tuve, logré salir de aquel lugar infernal, fui encontrada por alguien que nunca llegué a conocer bien...

Un escalofrío recorre mi espalda.

No sabes quien es.

Lo descubriré.

Luego de un rato, me doy cuenta de que mi mente no se va a callar, tomo mi bolso y busco la caja de pastillas. ¿Quién diría que terminaría usando las pastillas para las alérgicas como pastillas para dormir? Saco dos, me las tomo con un vaso de agua que dejó mi padre en la mesita.

Eres una idiota...

Dime algo que no sepa.

    Quedo viendo el techo un rato más, hasta que mis ojos se vuelven pesados. Se cierran de a poco y todo se vuelve negro.

¤¤¤

Despierto cuando escucho que alguien toca la puerta.

-Eh... ¡S-sara! Soy... Hum...- una voz aguda y dulce habla tras la puerta- Soy Mía. Mi... ¡Digo! Nuestro padre dice que ya el desayuno está listo, así que... baja cuando quieras.

-Entendido, ya bajo... Mía.

  Me siento al borde de la cama, por la ventana se filtran algunos rayos de sol. Froto mis ojos con las palmas de las manos. Veo a mi al rededor. Veo una peinadora de madera frente a mi, un armario al lado derecho y... otra puerta, ha de ser el baño.

Me levanto, abro aquella puerta y me encuentro con una tina. Abro bien los ojos.

-Wow...

Abro las llaves y juego un poco hasta encontrar la temperatura perfecta. Hoy hace frío, así que tomaré un baño en tina de agua caliente. Mientras espero que se llene abro el botiquín detrás del espejo. Me encuentro con analgésicos, antialérgicos, una crema mentolada, toallas femeninas y... unas ojillas. Estas deberían usarse para afeitar pero... pueden tener un menor uso. Tomo una en mis manos y deslizo el dedo suavemente por la orilla y siento como entro en trance

Hazlo...

Vuelvo en mí. La coloco donde estaba e intento alejar esos pensamientos de mi mente.

Quito mi ropa y entro en la tina, me relajo con el agua caliente, aunque siento que quema.

¤¤¤

Luego de la ducha me vestí. Un suéter gris y un pantalón cómodo fue lo qie elegí para este día.

Bajé las escaleras y lo primero que vi fue a una niña de unos cinco años, quien cuando se percató de mi presencia se sobresaltó.

-Hola... supongo que tú eres Mía.- Dije intentando sonar tranquila.

- S-sí... ¡Soy yo!

Y entonces  me sonrió.

No te confíes, ilusa. Puede tener solo cinco años, pero no hay edad para hacer daño.

  Sentí una leve puntada en el pecho cuando, de un instante a otro, Mía me abrazaba.

- Hermana...

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Yuju, volví. Prometí que volvería.
Si es que aún me recuerdan, espero que lo disfruten <3

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⏰ Última actualización: Mar 15, 2019 ⏰

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