1
Micaela
Un relámpago descendió hacia alguna parte de la ciudad. Mis ojos se habían abierto y tomé bastante aire por aquel sonido inesperado.
- Mierda...
Murmuré, molesta por el susto.
Ese rayo me había despertado de mi tranquilo sueño, arropada entre las mantas y bien acomodada en mi almohada.
Volteé a mi izquierda y pude observar mi blanco celular, reposando en el pequeño mueble a un lado de mi cama. Lo tomé con mi izquierda y encendí, aplastando un botón del costado con mi pulgar.
Se iluminó la pantalla, lo cual me dejó ciega por unos momentos.
- Ash.
Luego de que me recuperé, abrí poco los ojos, observando que la pantalla marcaba en grande, "05:07 a.m". A las "07:00 a.m" debía estar en la preparatoria, así que mis ganas de seguir durmiendo se tiraron por la borda al recordar la ducha, el desayuno y el autobús.
Devolví el celular al pequeño mueble y erguí mi espalda, soltando un pequeño bostezo. Elevé mis brazos y los estiré. Volteé a la ventana y pude contemplar como las nubes se habían apoderado del cielo con su lindo gris. Como las gotas caían una tras otra y el tronar de las nubes parecía anunciar la llegada de otro relámpago. Sencillamente hermoso.
Así inició el día dónde, prácticamente, todo cambio. Todo.
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Hilo Rojo: Juntos
RomanceDicen que las personas están atadas a un hilo rojo. Este hilo puede alargarse y contraerse, enredarse y desenredarse, pero jamás romperse. ¿Qué tanto se aplicará a las personas aquella leyenda? Empecemos por juntarlas. ...