1
Micaela
La lluvia artificial caía sobre mi desnudo cuerpo, uniendo las gotas junto a mi pálida piel. Me encantaba sentir aquella calidad del agua, sentir como si la tranquilidad de aquel momento no pudiese ser interrumpida. Amaba el agua.
Luego de la ducha salí, me sequé y dirigí a mi habitación. Seleccioné el uniforme de la preparatoria. Una falda negra y una blusa blanca con unas líneas delgadas en rojo en las puntas de las mangas y los bordes del cuello de la misma. Medias negras y largas, que se introducían en los zapatos del mismo color.
Me acerqué al pequeño mueble a un lado de mi cama y tomé el celular para caminar hacia la cocina. Abrí el refrigerador y mis sentimientos se vinieron abajo cuando noté que no había nada para desayunar.
Solté un profundo suspiro y cerré el refrigerador, a la vez que encendía el celular y revisaba si tenía algún mensaje, pero no era así. Mi última conversación había sido la noche anterior con Lara, mi mejor amiga, mi única amiga en realidad.
Observé la hora en la pantalla. Eran las 05:54 a.m, ya iba siendo hora de partir.
Apagué el celular y regresé a mi habitación por mi mochila, negra y pequeña, pero suficiente para llevar lo necesario para las clases. La abrí y deposité allí mi celular. La cerré luego de controlar que nada falte e introduje mi brazo derecho en el tirante de la mochila. Luego caminé hacia el baño y me vi al espejo, no quería estar desarreglada.
Mi blanco y largo cabello ondulado caía un poco por delante de mis hombros y el resto a mi espalda. Mis negras pestañas y cejas se veían bien con el azul de mis ojos. Me agradaba mi rostro, era aceptable a excepción de mi pálida tez. De niña siempre me molestaban con el apodo de "la Blanca". Sí, para algunas personas no sería tan molesto, pero soy demasiado sensible ante las opiniones, y más cuando era niña, lo que generó un odio hacia mi tez.
Solté un profundo suspiro y sin querer gastar más el tiempo, decidí salir antes de que no alcance el autobús.
2
El ambiente de la preparatoria siempre había sido uno de mis menos favoritos. Podrías encontrar personas de todo tipo. Molestas, tontas, inteligentes, drogadictos, agresiva, depresiva, de todo tipo.
Caminaba por el pasillo de la preparatoria mientras veía a varios estudiantes. Unos hablando entre ellos como amigos, otros recibiendo bullying, e incluso una que otra pareja que se besa como si fuesen a fornicar allí mismo, frente a todos.
Yo por mi parte simplemente me dirigía a mi salón de clases del grupo 2-04.
- ¡Mica!
Oí la voz de Lara, exclamando mi nombre a mis espaldas. Giré un poco y ya la tenía a mi lado, llegaba a un paso acelerado. Su cabello café, poco ondulado se le veía tan bien como siempre, en especial con esa tez morena.
- Buenos días, Lara.
Sonreí, para regresar mi mirada al suelo, a la vez que avanzábamos juntas.
- ¿Hiciste lo de matemáticas?
Preguntó. Cada que hablaba de tareas es porque ella no lo hacía.
- Si, si, durante el receso te la paso.
Contesté, como si adivinara sus pensamientos.
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Hilo Rojo: Juntos
RomanceDicen que las personas están atadas a un hilo rojo. Este hilo puede alargarse y contraerse, enredarse y desenredarse, pero jamás romperse. ¿Qué tanto se aplicará a las personas aquella leyenda? Empecemos por juntarlas. ...