04| Seguir, Es Solo Eso

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Categoría: T

Nota: ¿. . .  Nani?

Aparcaba la camioneta al frente de la casa Loud. Corrió velozmente hacia la puerta principal, abrió la puerta y la dejó lo más abierta posible, atrancandola con el perchero de la entrada. Tomó a ambas chicas, cada una fue llevada con cuidado hasta la sala. Lincoln las dejó en el sofá mientras corría y entraba en la antigua habitación de Lynn, revolco todas sus cosas hasta que por fin encontró el último botiquín que había comprado Lynn antes de dejar la casa Loud. Al bajar, colocó el botiquín en la mesa, sacó unas gasas y una botella de alcohol. Agarró un poco de algodón y le vertió algo de alcohol. Al momento de girar a ver, ambas chicas tenían rasguños en sus brazos y piernas. Lincoln pensó que tal vez debían tener más heridas debajo de esos trapos sucios que llevaban como prendas de vestir. Al quitarselas sin dudar, vio más marcas de golpes y arañazos en el abdomen de ambas.

"¡Dios mio!" No eran heridas profundas pero unas cuantas gotas de sangre salían de ellas.

El joven sabía que estaban aún con vida, tenían pulso y todavía podían respirar. Tomó el brazo de la chica con un mechón azul, y aplicó algo de alcohol en todas sus heridas, lo mismo hizo con la otra chica. Al ver que era un tanto difícil tratarlas en el sofá, decidió llevarlas a habitaciones diferentes, La chica de cabello blanco fue dejada en la cama de Lucy y la otra en la cama de Luna. Lincoln trato a cada una por separado, por que si veía a una sangrar dejaba de hacer el tratamiento a la otra y nunca terminaría, así era él. Incapaz de ver a las personas sufrir, incluso sabiendo que a él nunca lo sacarían de su propio sufrimiento. Aplicó las gasas en las piernas y brazos de ambas, gracias a que aprendió a como dar primeros auxilios con ayuda de su hermana Lynn, fue capaz de colocar las gasas y tapar las heridas de las albinas. Lincoln estaba aún energético, corrió hasta el patio trasero, buscó entre la basura, y encontró la caja donde había sido enviado el nuevo conjunto de hombres hecho por su hermana Leni. Él estaba buscando algo más que solo la caja de envío, eso era la tarjeta de presentación de Leni.

Casi más de cinco años o tal vez, las hermanas no tenían contacto con su hermano Lincoln, incluso, la mayoría piensa que ya comenzó su propia viva con alguna mujer o seguramente se habrá ido a vivir en otro lugar. Equivocación total por parte de ellas.

"¡Aquí está!" Lincoln tomó la tarjeta, vio el número con detenimiento. Se adentró a la casa en busca del teléfono. Lincoln suspiro varias veces antes de tomar el teléfono, vio el sofá con algunas manchas de sangre pero algo minúsculas.

"¿Qué es lo que piensas hacer?" Marcó el número que había en la tarjeta. "¿Y si contesta, después qué?" El teléfono sonó. "¿Qué piensas decirle a ella?" Algunos conejos veían desde las escaleras a su dueño un poco inquieto.

"Hola, está llamando al número privado de la estilista Leni Loud. ¿Qué desea?" Contestó alguna secretaria de Leni desde la otra linea.

"Oh, si. Hola. . . me puede pasar a Leni Loud." Desde la otra línea la respuesta parecía ser negativa. "Por favor, digale que es su hermano Lincoln quien habla." Pidió Lincoln con calma.

( . . . )

En la habitación de de Lynn y Lucy, yacía una de las dos albinas tendida en la cama de la gótica Loud que antes dormía ahí. La chica comenzó a parpadear lentamente, su vista se iba acostumbrando a la iluminación que provenía desde la ventana abierta de la habitación. Al rodar la vista hacia su izquierda, vio a un pequeño conejo de pelaje gris que movía sus bigotes cada segundo. Belle se había colado a la cama de Lucy, donde estaba la chica Albina algo confundida. Despues de unos segundos, la chica saltó de la cama cayéndose al piso de la habitación, su cuerpo estaba adormesido en agunas partes, en otras solo sentía dolor al hacer presión en ciertas zonas.

Bunny Loud'sHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora