Capítulo 7.

334 39 2
                                        

Narra Cheryl.

Estuve por horas acostada, en el suelo, sola hasta que caí dormida, era como si ahora pudiera dormir en cualquier lugar, a diferencia de meses atrás que no lograba dormir si no estaba Toni a mi lado. Quería pensar qué tal vez de cierta forma estaba logrando soltarla, estaba tan equivocada.

El sonido de la puerta logró despertarme, era Veronica. Voltee de reojo a ver la hora, eran las 4 de la madrugada, ¿qué demonios hacía Veronica en mi casa a esas horas?. Estaba decidida a ignorarla pero seguía tocando y no quería problemas ya que Riverdale era peligroso y mucho más a esas horas, así que decidí abrir la puerta para ver que era lo que quería.

"Veronica, ¿qué demonios haces aquí?", pregunté sin dejarle pasar.

"Pasar a ver cómo estabas, cuando te fuiste te noté muy molesta y solo quería ver si te encontrabas bien o si necesitabas algo", dijo tratando de parecer amable.

"Por si tu diminuto cerebro no lo entendió, no estoy rota y no necesito ser reparada. Busquen a alguien más con quien fingir que son buenas personas, conmigo no", dije mientras intentaba cerrar la puerta pero ella la detuvo con su mano, al parecer en algunas ocasiones lograba ser más fuerte que yo.

"¿Quieres dejar de actuar como perra por un segundo y escucharme?. Nosotras no somos Toni, no te abandonaremos, no todas las personas que entren en tu vida te abandonarán, personas van a entrar y salir de tu vida pero no por eso vas a cerrarte al mundo, a conocer a alguien a alejar a tus amigos, a las personas que te quieren y que en verdad se preocupan por ti".

"Que insoportable eres Lodge, ya lo entendí. Pero no pienso confiar y menos en ustedes. En innumerables ocasiones me demostraron que solo estaban ahí cuando necesitaban algo de mi, así que te pregunto Veronica Lodge, ¿qué es lo que necesitan de mi ahora?", pregunté mientras me dirigía hacia mi habitación.

"Bien, me voy porque se que no cambiarás de opinión, no ahora. Solo quería que supieras que no estamos, no estoy porque necesite algo de ti, estoy porque me preocupo por ti, porque somos amigas y porque aunque no parezca te quiero. Nos vemos mañana, corrijo, nos vemos en unas horas, trata de descansar", dijo mientras salía.

Había tanto que procesar y tanto con lo que lidiar que en ese momento que caí rendida, de nuevo no supe en qué momento fue que me quedé dormida, ahora dormir parecía tan sencillo, ahora todo era tan sencillo pero al mismo tiempo tan complicado, las cosas no eran ni muy blancas ni muy negras, un punto intermedio pero en mi vida, en la vida de Cheryl Blossom las cosas nunca fueron así, nunca existió un punto intermedio, o era demasiado blanco o demasiado negro, puro amor o odio puro, todo era así y no solo en mi familia, con amigos, conocidos, con cualquier persona.

Desperté por el sonido de la lámpara en el suelo, con rapidez traté de recogerla pero el sueño era más fuerte que la necesidad de sentir que Toni estaba ahí, aunque fuera con una estúpida lámpara. Más tarde me despertó el sonido de mi celular, tenía un par de mensajes de Veronica y Betty preguntando porque no había ido al colegio ya que yo nunca faltaba, incluso tenía un récord de asistencias, desde la primaria hasta ahora. Pero la verdad era que no se sentía mal, no me sentía culpable o con ganas de dar explicaciones, solo quería seguir descansando, olvidarme de todo por un segundo y eso hice, volví a dormir, porque cuando dormía era el único momento en el que lograba olvidarme de todo, pero la verdad era que no podía dormir siempre, no podía continuar evadiendo lo que sentía y tampoco podía continuar evitando a las personas.

C: ¿Puedes venir?, necesito hablar contigo sobre algo. Xoxo C.
V: Reviviste, ¿dónde estabas?, ¿te encuentras bien?, ¿pasa algo?.
V: Bien, muchas preguntas, te veo en tu casa a eso de las 6:30, hay algo que tengo que hacer antes.

Había algo extraño con Veronica, de la nada, de un día para otro comenzó a preocuparse por mi, a preguntar como estaba, a ser una buena amiga.

Postcard-ChoniDonde viven las historias. Descúbrelo ahora