capítulo 13

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POV LUCY

-Un gusto en conocerte Lucy– expresó Gabriela, con un tono que denotaba algo de melancolía – espero y no lo tomes a mal – aclaró – no volver a verte por acá

Reí – si… yo espero lo mismo, muchas gracias a usted y a todos – me referí a los demás – de verdad que a pesar de todo la pasé muy bien – dije con sinceridad,
Pequeños abrazos, pequeños besos y sinceras sonrisas fueron la despedida de todos los habitantes de la hacienda

Afuera, como siempre: me esperaban mis padres con carteles y sonrisas gigantes, llenas de felicidad… no pude contener mi sonrisa y decir "Gracias"… ,por primera vez en muchísimo tiempo les dije cuanto los quería

Por otro lado, también estaba Harry y Keana, a lo mejor, serian ellos esas únicas personas que siempre tendría incondicionalmente para mí

-¡¡Por Fin!! Hace una hora nos estábamos aguantando este sol – manifestó mi querido amigo chistosamente – todo lo que hacemos por ti Lucy, eh?

-Vaya, Vaya, Vaya… ustedes si que son buenos amigos – murmuré sarcásticamente después de abrazarlos

-¿vamos a comer?

-siiiiii!! – respondimos todos, a la pregunta hecha por mi padre

Nos montamos en su automóvil y llegamos a un restaurante

Este día, se me hacia particularmente hermoso, genial, quería… quería…. Quería que nunca acabara.

Después de una charla seria con mis padres, y entrando un poco en conciencia de lo que me había pasado, pude por fin agradecerles por todo lo que hacían por mí, y prometerles que intentaría no volver a cometer ese mismo error.

Luego, fuimos a casa…
Allí me esperaba mi hermano Carlos, con mi abuelo y otros compañeros de la universidad.

Tocaron una canción como bienvenida y brindamos, después de todo, había que celebrar

Me encontraba hablando con Keana de un tema cualquiera, a lo mejor esperando que Camila me llamara, a lo mejor queriendo que Lauren se apareciera… y mi mamá solo me da el teléfono con una sonrisa de oreja a oreja

-¿Quién es?

-Solo contesta

Le recibo el teléfono y lo pongo sobre mi oído
- ¿Hola?
-Felicitaciones hermosa ¿vez que si podías lograrlo? Aunque no creas que por que ya te fuiste de la hacienda te vas a librar tan fácilmente de mi, todavía tenemos terapias por continuar
- sonreí –
-haha, pensé que la famosa doctora Veronica, ni siquiera se acordaba de mi, después de todo, supuse que a lo mejor, estarías feliz de librarte de mi

-Umm no, creo que todavía tengo que seguir con semejante castigo por varios días más

-ahh comprendo, pues déjame decirte que el castigo tiene igual de peso, tanto para ti, como para mi – dije, sin prestar atención a la mirada de Pregunta que todos los que estaban allí, se hacían –

-¿Cómo te ha ido hoy?
Su voz, era hermosa y me daba cierto grado de ansiedad escucharla – bien, me ha ido muy, muy bien

-oh, me alegro, yo quería verte pero recordé que tenia otras cosas que hacer

-claro – respondí inmediatamente – no puedo ser indispensable para ti

Y cuando menos me di cuenta, miré a mi lado y allí estaba Lauren

Me quedé estática
Esta hermosa…
Sonriente, aunque algo decaída
-¿Lucy ?
-dime
-debes estar ocupada, yo solo llamaba a felicitarte, cuídate
-No, espera
-chao – y colgó

Deje mi teléfono impotente, Verónica, en muchas situaciones era así… en el momento no me decía lo que le gustaba y de una se iba o como en esta ocasión, simplemente colgaba.

-¿no vas abrazarme? – abrió sus brazos tiernamente
Me levanté y fui a ella
Sus manos eran cálidas… y abrazaron mi espalda, mi cabeza, se hundió en su hombro izquierdo

-me alegra mucho que ya estés aquí – expresó sin quererme soltar – Lucy, yo te quiero mucho

Jamás, había escuchado esa palabra de sus labios, unas cuantas lagrimas se asomaron por entre sus ojos, su sonrisa denotaba tantos sentimientos que se me hacían confusos, pero que en el momento no quise prestarle mayor importancia

-casi una semana sin verte

-Si, Gabriela dijo que era mejor que los últimos días se fueran así, es decir; que me encontrara conmigo misma

-¿y como te sientes?

-bien – sonreí - ¿y tu como has estado?

Ella, bajó su rostro – supongo que bien

-¿pasa algo Lauren ?
-no, no… solo que el día, no ha sido el mejor… a parte que ni siquiera sabia que tu saldrías hoy
-ah, si… yo pedí que no te dijeran nada
-¿no querías verme hoy?
-claro que si – posé mi mano sobre su mejilla, y la acaricié – es solo, que quería que fuera una sorpresa
-y fue una muy grande, créeme – dijo, con su mirada clavada en algún lugar , a penas me di cuenta ahora
-¿alguien te contó?
- Camila– se apresuró a decir – es ella… emm… me dijo ahora… que…
-¿ustedes dos se hablan?
-nos encontramos en la universidad – de repente, fue cambiando su posición, comenzó a tocarse su cuello y a evitar mi mirada
-¿hoy sábado en la universidad?
-Si, es que ayer hubo una fiesta para los profesores que habían despedido y tuvimos que ir a organizar el salón
-ah, entiendo
Camila  sabe que estoy de nuevo en casa, y ni siquiera se ha dignado a enviarme un mensaje… a la mierda!! que tontería todo esto, cada día que pasa me doy cuenta de que ella solo quiere jugar conmigo

Y cuando menos pienso; La veo

Me quedo estática, ella mira a todos y todos hacen lo mismo con ella, se hace al lado de lauren y me observa calladamente

-Si por alguna razón pensabas que me había olvidado de ti, olvídalo!! – y sonríe
Es tan extraño estar en esta situación, es decir; ella y cristina, ambas… están aquí por mi, y me siento confundida

Se acerca a mí y me abraza.

-estas temblando – le digo, cogiéndola de los brazos

Toma la misma actitud de lauren, de no quererme soltar y está vez, llora peor

-¿Qué pasa?
-Lucy, sabes que tú para mi eres muy importante ¿verdad?
-si, lo se

Se sienta a mi lado y Lauren se hace a todo mi frente, después, solo quedan en casa Harry y Keana por que los demás, salen
Es irónico, por que Keana está del lado de Lauren, y Harry de Camila

- Lucy ¿tu ya sabes lo que pasó esta semana con Cami – dice, el único hombre que nos acompaña

-¿Qué pasó?

Miro a Camila , y ella baja su rostro
-todos saben que me gustan las niñas, de hecho… a mi solo me gustas tú –
Observo a Cristina, y evita mis miradas, todo esto me parece raro.

Ellas dos, se quedan hasta la media noche y después, se van junto con Keana  y Harry… para ese entonces, mi familia ha llegado y por primera vez, en ese día, me acuesto en mi cama, medito el presente, en que después de mañana, de nuevo regreso a la universidad, de que… todo tiene que cambiar… o simplemente, vuelve a ser igual.

El domingo en la mañana, cuando me he levanto y bajo al comedor, el desayuno ya estaba listo... me causaba ternura ver la carita de mi mamá llena de felicidad al verme… almorzamos fuera de casa, y en la tarde decidí salir un rato

¿Acaso iba a seguir esperando que iba a pasar conmigo y Camila y conmigo y Lauren?

Verónica , era la única que conocía, a profundidad mis sentimientos, incluso – para sorpresa mía – sentía, que ella, podía descubrir mejor todo lo que me sucedía que yo misma…

Me tomé el atrevimiento de llamarla y, como desagrado, me contestó un hombre

Estando muy cerca de la muerte.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora