Ten un lindo día

1 0 0
                                    

-Capitulo 05-
 Ten un lindo día

Iba lo mas rápido posible. Hoy haré cosas que en mi vida me jamas me la había planteado.

Entrar al patio del vecino. No voy a tocar el timbre, me imagino diciendo "Ehh, nuevos vecinos creo que se me extravió una amiga en su patio". Ganando como siempre. Estaba frente a la casa de mis vecinos, rápidamente note que tenían un pequeño espacio el cual conectaba con la parte trasera de la casa. Mire a ambos lados y corrí hacia aquel lugar.

El pasto estaba un húmedo, BASTANTE.... Por ende tenia lodo en mis zapatos. Entienden, ¿Blancos?. De acuerdo, no puedo ser tan dramática, solo debo lavarlos. Bien, Siempre bien nunca inbien.

¡WOWW!

El patio de los vecinos es inmenso, podría vivir yo sola aquí sin molestias ni ruidos. Fije mi mirada a un árbol mediano  de cerezas que tenían, alrededor a Valentin; Le estaba correteando a un chico con una escoba. Corrí hacia allí sin siquiera pensarlo, y mientras más me acercaba podía escuchar lo que comentaban y ver sus caras.

-¡VALENTIN! -Dije deteniéndome cerca del árbol.

-¡Vamos Ricardo!, solo vine a visitar -Dijo Valentin con una gran sonrisa sobre su rostro.

-¡APÁRTATE SATANÁS! -Escuche salir rápidamente de los labios del chico, dándole una respuesta.

De un momento a otro abracé a Valentin despaldas, en un movimiento rápido intentando quitarle la escoba a Valentin. ¡ES FUERTE!. Halé con la mayor de mis fuerzas quitando por fin de las manos de Valentin aquel objeto, pero en dicho momento caí al suelo.

-¡Mi pantalón! -Salio de mis labios inconscientemente tras caer al pasto húmedo.

Valentin se acerco a mi; Por fin, espero que me levante con delicadeza.

Empezó a insistir en sostener la escoba. Yo halaba con mi mayor esfuerzo y con un increíble dolor de nalgas como si no fuese suficiente. Valentin parada mientras yo estaba sentada en el pasto, intensificaba sus movimientos cada vez mas. La fuerza era indudable por ambas partes

-¡MIERDA! -Dije dirigiendo mi mirada hacia el cielo.

-¡LA ESCOBA! -Salio de los labios de Valentin.

Dos idiotas mirando el paradero de la escoba. Valentin ahora estaba en el suelo, justo a mi lado. Y la escoba por los aires. El chico se levantó del suelo con una de sus manos recargada sobre su espalda.

-¡¡NOOOO!! -Salio de los labios en unisomio mientras mirábamos la escoba, lista para caer.

-¿Ehh? -Dijo el chico mirándonos a ambas.

Y le cayó. La escoba aterrizó justo en su cabeza, tumbándolo de nuevo a la grama.

-Creo que él vio más haya del infierno -Valentin mientras se levantaba de mi lado, abandonándome en el suelo.

Me levanté y rápidamente me tiré de nuevo pero esta vez de rodillas enfrente del muchacho. Es lindo. Sus ojos azules estaban entrecerrados y efectivamente chuecos. Valentin estaba del lado derecho y yo del izquierdo. Esperando por una reacción departe del chico.

-Mi cabeza -Débilmente, cerrando nuevamente los ojos.

-Mierda, creo que se murió -Dijo Valentin, intentando abrir sus ojos con ambas manos, forzándolo.

-Valentin -Dije algo nerviosa mirando los alrededores- Escucha, irás a mi casa y traerás unos hielos del congelador.

-Es muy lejos, deja y entro a la de él -Parándose del suelo.

-¡Valentin! -Dije intentando  gritar entre mis susurros.

Dejé mi mirada en el rostro del chico esperando alguna acción, algún movimiento.  Esto es demasiado estúpido. Es irreal, cuéntale algo así a tu familia y pensarán que es la excusa que te inventaste  en 6 segundos, para no limpiar los platos.  Puse una de mis manos en su mandíbula, sacudiendo a partir de está parte de su rostro; Buscando alguna herida no visible fácilmente.  Valentin regreso con los hielos cubiertos por una media.

-No preguntes.

Bajé mi rostro y empecé a pasar aquello por el rostro del chico, en su frente tenía un pequeño corte. Lo pasé en dicho lugar y continué mi recorrido hasta que despertase.

-¡POR FIN! -Dijo Valentin tras ver que sus ojos estaban reaccionando.

- Y, ¿Tu quien eres? -Volteando su cabeza hacia mi.

-La vecina de al lado -Interrumpida por Valentin- Liz, ricardo. Ricardo, Liz. 

-¿Es o no, un placer? -Dijo el chico confundido.

-Yo siendo tu diría que no -Dije volteando mi rostro, dándome cuenta que la escoba estaba hecha pedazos.

-Yo siendo tu diría que no -Dije volteando mi rostro, dándome cuenta que la escoba estaba hecha pedazos

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 23, 2019 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

La La LizDonde viven las historias. Descúbrelo ahora