Te ví cuando reías al compás, dejando melodías en el aire y tomando tu estómago por el dolor.
Te escuché una madrugada llorando, con tu pobre voz rota, mientras yo sollozaba.
Te ví bailando torpe, como un dulce niño dando brincos, y canciones que ni conocías.
Te ví estudiando historia, maldiciendo el pasado, y te ví sonreír con las ecuaciones de matemáticas.
Te ví con tus anteojos y con tu frente arrugada.
Te ví tomando café, sintiendo el amargo en tus labios y la cafeína en tus suspiros.
Te ví en el piso, te ví dormido y joder, era un ángel con el cabello alborotado.
Te ví con tus ojeras, te ví gritar a la pantalla y al cielo divulgando sueños.
Te vi lanzando la puerta con furia, y te ví mirándome con dulzura y dolor.
Te ví hablando estupideces, y te ví hablando un inglés a la perfección.
Te ví burlándote de la poesía, y te ví escribiéndola con amor.
Te ví rendido, honesto, orgulloso, egoísta, eufórico, y temeroso.
Te ví en todas tus facetas, soñando y muriendo, e irónicamente, me quedo con todas.
Te amo por si falta y por si sobra.
Te amo, completamente...
