SinB
Los meses han pasado y después de esa noche en que ella supo el mayor de mis secretos algunas cosas han cambiado pero otras siguen iguales, por ejemplo, ella está la mayoría del tiempo fastidiando pero de alguna manera mi paciencia a mejorado, además de que ella es graciosa algunas veces.
Y ya han pasado dos semanas desde que ella se marchó y fue a Vietnam por su viaje de negocios. Al pensar en eso un suspiro salió de mí y se formó un puchero en mi rostro, últimamente la casa ha estado muy tranquila, no hay sonidos de aspiradora en las mañanas y música a alto volumen viniendo de los altavoces y odio admitirlo pero a veces la extraño, no porque la ame sino más bien porque ella es como una hermana para mí.
Es casi la medianoche y el invierno se está acercando por lo que la brisa se está volviendo fría. Me levante y fui a cerrar la cortina y acariciar el pelaje de Angko mientras dormía en la cama.
"Estoy sedienta" murmure y salí de la habitación para tomar algo de agua. Pero me encontré un cuerpo echado en el sofá por lo que me devolví a la habitación para tomar cobijas extras. "¿Ella está aquí?" murmure para mí misma.
Abrí la puerta con una cobija en mi mano derecha. Encendí la luz otra vez y la encontré a ella durmiendo, ella no estaba usando su cobija por que la tenía sobre sus pies. Suspire pesadamente y sacudí mi cabeza en forma de desaprobación. Le quite los zapatos y la cubrí con la cobija que había traído.
Ella dio un pequeño gemido y abrió los ojos suavemente. "SinB mi esposa" ella dijo y me sonrió, no sé por qué esa sonrisa que me dio fue diferente a las demás.
La forma en que dijo mi nombre fue bastante graciosa pero hizo que mi corazón se ajetreara. "¿Desde cuándo estas aquí?" pregunte.
"hmmmm" fue todo lo que dijo y volvió a cerrar sus ojos. Rodé mis ojos porque ella mi ignoro y la patee suavemente.
"Hey despierta y cámbiate de ropa antes que te vuelvas a dormir" inmediatamente ella se giró y abrazo a mi pierna. Me estremecí por la sorpresa que me causo su acción pero no aparte sus manos. Ella es como una bebé. Después de unos minutos quite sus manos de mi pierna y me senté frente a ella, ella es realmente hermosa. Le di un golpecillo con mi dedo en la nariz, una pequeña risa salió de mi cuando ella estornudo pero aun así no se despertó.
Es bastante triste que no sienta nada por ella ya que la veo más como una hermana que como una amante. Esto lo se porque yo sueño con casarme y tener una familia con un hombre no una mujer.
Me quede observando su rostro, detallando parte de este como sus largas y gruesa pestañas, estaba tan maravillada con sus rostro que no note cuando mi mirada se desvió a sus sexis y rosados labios. Me acerque a verlos más de cerca cuando note un punto oscuro en la esquina de estos. "Es un lunar" dije entrecerrando mis ojos para verlo bien. Se ve bien en ella.
Nuestras caras estaban a solo un par de centímetros cuando mi mirada volvió a su rostro y note como me miraba intensamente, su mirada es fascinante, no sabía por cuanto tiempo estuvimos así pero estaba totalmente congelada para cuando ella se acercó a mí y me beso.
Estaba impactada por su atrevimiento. Era un suave beso, algo torpe pero aun así logró provocarme un escalofrió, una sensación de estremecimiento, un chispazo que no nunca sentí con nadie. Después de unos segundos ella solamente se apartó y me di una sonrisa nuevamente antes de cerrar sus ojos. Cubrí mi boca para luego levantarme inmediatamente y correr rápidamente a mi habitación.
"¿¡Ella me beso!?".
