c a p í t u l o 3 3

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Martes 14 de Octubre, 07:03hs

Última semana y por fin tendría clases online.

—Levántate Candy —Mamá entr+o con el desayuno —Hace bastante frió para que bajes, así que te lo traje. Come rápido.

Termine de desayunar y fui al baño. Me miré en el espejo, nada nuevo apareció, pelo marrón oscuro, ojos celestes, cara parecida a la de Nash. Como dije, nada nuevo...

Fui por mi ropa, ¿Por qué una falda cuando hace más frío que en el polo norte? Explíquenmelo.

—Estoy lista —Agarré mi mochila — ¿Vamos? —Le dije a mamá, ella me iba a decir algo pero abrí la puerta y un gran viento me tiro dentro de casa.

—Iba a decirte que te pongas un abrigo —Me tendió un abrigo BASTANTE grande.

—Gracias —Lo tomé y me lo puse.

Volví abrir la puerta y llegué al auto sin caerme por la nieve, maldita nieve, a veces te odio.

—Pónganse los cinturones —Dijo mamá.

Miré al frente y Nash estaba en la ventana tapado, con una taza de café, mirándome mientras sonreía. Le saqué mi dedo del medio, indicando que se podía ir a ya sabe dónde.

—Candy, deja de hacer esos gestos —Dijo mamá.

—Pero me está provocando —Señalé a Nash.

—No te preocupes, mientras tu estas en el instituto él estará sacando la nieve de la entrada de la casa —Mire a Nash y me empecé a reír, él solo me miraba sin entender el porqué de mi risa.

Nos tardamos un poco en llegar por la nieve. Bajé del auto, aun con el abrigo grande, y me fui adentro.

—Hola oso —Beau me abrasó.

—Tengo sueño Beau, llévame a clases tú —Él me levantó y me llevó a clases, me sentó en mi banco y él al lado mío —No sabes la falta que me hiciste el fin de semana.

—Lo sé, nadie puede vivir sin mí —Sonrió.

—Maldito, deberías decir "Candy yo también, no pude ni estar feliz sin tu presencia, eres realmente hermosa" —Dije tratando de imitar su voz, pero no soy Matthew.

Hablando de Matt, vimos entrar a ¿Lauren? Me acerque al oído de Beau.

— ¿Por qué demonios esta aquí? —Le susurré.

—No lo podrás creer, pero se hizo amiga Alice, y la convenció de cambiarse aquí.

—Agradezco no quedarme —Me tapé la boca después de haber dicho eso.

— ¿Cómo que no quedarte?

—Tendré clases online —Me volví a tapar la boca, debería de pegarme en la cara cada vez que hablo.

—Oh, no sabrás como se pondrá Dylan.

—Lo sé, pero ni que me fuera a vivir a otro país, solo no vendré a este estúpido instituto. Pero habrá algunos meses que no me verán, estaré de tour con los chicos ¿No es fantástico? —Me volví a tapar la boca —Demonios deberían de cortarme la lengua —Susurré.

—No quiero que te vayas, Dylan últimamente quiere que lo acompañe a todos lados.

—Lo sé, porque como es tu pareja, o todavía no, quiere estar contigo —Me pegue en la cara. Repito ¡CORTENME LA MALDITA LENGUA!

— ¿Qué?

—Lo siento, pero escuche a Dylan hablando contigo y...—Entró el profesor y no le pude contar más.

Una GrierHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora