Ayer decidí salir de casa.
Me resultó extraño cuando me crucé con antiguo amigo que no veía hace mucho.
¿El destino?
Me ofreció tomar un café.
Me sorprendí a mi misma cuando acepté.
Por esa hora y media me olvidé de ti.
Más sorprendida quedé cuando noté que estaba riendo.
¿Cuándo había sido la última me vez que escuché mi risa?
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Noches de Insomnio
Historia CortaLas noches de insomnio, no son buenas para los corazones rotos. G I R L - F O R E V E R.
