Capitulo 4

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Estamos encerrados en un calabozo frío y oscuro, estamos hace más o menos una hora

¡Por Zeus! Me estoy muriendo de hambre, muero por un helado de frutilla o de café en este momento ¿que? Me encante el helado

Después de que esos desconocidos nos dijeran que no nos podíamos ir a ninguna parte que no sea irnos con ellos, a donde quiera que nos llevaran, aparecieron más chicos y nos pusieron un pañuelo en la cara y luego aparecí en este calabozo

Me acerco a Vicky y le pregunto

-¿Podrías decirme que está pasando, por favor?

-Esto sonará raro y al principio tal vez no me vas a creer pero bueno. Todos nosotros somos hombres y mujeres lobo, cada uno tiene su manada, menos yo, yo soy una omega no tengo manada, pero ese no es el punto. El punto es que nos metimos a una parte del bosque que es de la propiedad del alfa de los alfa y tiene prohibido que otros lobos, que no sean de su manada, se metan en su propiedad ¿Me crees, verdad?

Yo me quedo mirándola con la boca abierta al igual que los ojos y hago un esfuerzo por no reírme en su cara

Vi la cara seria de mi amiga y ahí me doy cuenta de que no miente

-¿Hablas en serio?

Ella asiente algo avergonzada

-Me siento en un cuento de hadas- digo mas para mi misma que para ella

-Solo que no es un cuento de hadas, sino que uno de terror- dice peter con su positivismo de siempre, noten el sarcasmo por favor

El al ver mi cara de "que te pasa, raro" con una velocidad sobre humana me empuja al suelo y el cae encima mío y se le ponen los ojos de color dorado/amarillo y me dice

-Me vuelves a mirar con esa cara y te juro que yo mismo te mato

Yo como siempre metí la pata

-¿Que cara? Esta es mi cara normal

Justo antes de que me haga algo con esas tremendas garras de lobo, Vicky como siempre me salvo la vida

-¡Peter!¿Que crees qué haces?

-Ella se las buscó

Yo no aguanto mas y me levanto del suelo y corro asta la puerta donde avía un guardia vigilándonos

-¡Por favor, sáqueme de aquí me quieren matar!- Pero obviamente el guardia ni se inmutó -Se lo pido por favor ¡Soy muy joven para morir!

Y esa fue la gota que rellenó el vaso. Wow, los hombres no tienen nada de paciencia

El guardia abre la puerta y me pega un combo en la nariz

-Eso fue solo una advertencia

-¡Lin!¿Estas bien?- me pregunta muy preocupada mi mejor amiga

-Si, estoy bi- pero no alcanzo a terminar la frase debido a que me tocó la nariz y al ver mis manos veo sangre en ellas

-¡Por dios! Estas sangrando. Ten- me pasa un pedazo de papel, y obviamente lo recibo

-Ahí viene- dice Laura asustada, y todos se asustan. Peter trata de disimular su miedo pero no le sale

-¿Quien? ¿quien viene?- pregunto y al instante todos me hacen callar

Pero no necesito que alguien me responda, porque mi respuesta está ante mis ojos

la bella y la bestiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora