Aquella oscuridad que me había envuelto empieza a esfumarse dejando a la vista una sala con dos hombres. El que está sentado y esposado me queda mirando y niega en un sonoro suspiro. Sin embargo, el otro que no logro llegar a verle bien corre hacia mi y me abraza. Reconozco este olor.
--Señor Bakugo-- murmuro tratando de evitar el pequeño puchero en mis labios. --Lo extrañé mucho-- suelto ya entre lágrimas mientras me aferro a la camisa que trae puesta.
--Maldita sea _____, por fin estás aquí-- gruñe reforzando más el abrazo. --No sabes... Cuánto te extrañé maldita mocosa.
--Señor Bakugo... Quiero ver a mi madre-- susurro sin despegarme de su pecho.
Es una sensación extraña, estuve con su yo del pasado, pero aún así lo extrañé como si fueran personas completamente diferentes.
--_____, tu madre.... Ya ha salido del coma, está en departamento-- lo que dice logra hacer que me separe levemente de él para verlo a los ojos. Lo cual hace que mi corazón se acelere y sienta un ardor en mi cara.
--Ya veo, ¿Podemos ir? Quiero verla.
...
--¡Mi pequeña!-- Es lo primero que escucho antes de ser abrazada y besada en toda la cara por parte de mi madre.
No me ha dejado oportunidad siquiera de quitarme los zapatos, pero realmente había extrañado su voz y sus brazos. Cierro los ojos y me aferro a ella recordando cada sonrisa suya.
--¿Cómo te sientes madre?-- murmuro cuando se separa de mi y me sujeta las mejillas.
--Yo estoy bien pequeña, Bakugo me dijo que venían así que estoy preparando teriyaki de cerdo-- comenta sonriendo con dulzura y mira detrás de mi al rubio que se ha mantenido en silencio.
Ella se disculpa y sale corriendo a la cocina. Me agacho para sacarme los zapatos y siento como todo mi cuerpo duele, como si hubiera estado en una feroz lucha.
--Deja que yo lo haga-- escucho antes de poder ver como el señor Bakugo se agacha y me quita los zapatos, ignorando mis negativas. --Ven, debes darte un baño y descansar-- murmura cogiendo mi mano con suavidad y me arrastra con él hasta el baño.
Me hace sentar en el mueble del lavamanos mientras él se mueve por todo el baño preparando la tina para mi. Cuando el agua está casi a tope y con algo de espuma se para frente a mí y sorpresivamente me abraza.
--Luego.. Luego me gustaría hablar contigo-- murmura escondido en mi cuello.
Sentir su cálido aliento en esa zona me hace estremecer y asentir frenéticamente. Él se separa de mi y clava sus ojos en los míos unos segundos, segundos suficientes para que mi corazón empiezo a latir como loco. Cuando sale del baño me desnudo con cuidado debido al dolor en mi cuerpo y me meto al agua caliente. Siento mi piel arder pero eso lejos de molestarme me relaja notablemente. Cierro los ojos y dejo que el tiempo pase.
--¿Hija?... La comida ya está casi lista mi amor, ve saliendo-- escucho la voz de mi madre del otro lado.
Estaba a nada de quedarme dormida, menos mal que mamá me habló. Salgo del agua y me envuelvo en mi toalla. Me agacho y dejo que el agua se vaya, recordando que no he traído ropa al baño. Con cuidado asomo la cabeza y al ver que no hay nadie en el pasillo salgo corriendo a mi cuarto, pero por mirar atrás no me di cuenta de lo que tenía delante.
--Estaba por llevarte ropa-- gruñe el señor Bakugo y veo una muda de ropa en sus manos, reconociendo que la remera es suya.
--Eh.. Muchas gracias señor Bakugo-- murmuro avergonzada por nuestra escasa cercanía. --Yo tengo remeras, no hace falta que siga...
ESTÁS LEYENDO
Inocente |Bakugo y tu|
FanfictionInocentemente él empezó a amarla. Ella inocentemente provocaba al chico hasta llevarlo al abismo de la locura. Ambos luchan por hacer feliz al otro, pero por distintas razones. Ella se volvió la razón de sus sonrisas y él se volvio la razón de su fo...
