Aquellas almas eran poesía; cada una representaba un arte, cada una volaba como el pensamiento; ambigüedad imperaba en sus versos, ambas se complementaban más ambas se desconocían entre sí. Las locuras de los versos del uno inspiraban al otro, cada uno de ellos anhelaba encontrar la luz y calidez del amor, más las decepciones marchitaron el fulgor de sus corazones.
Cada letra del uno cautivaba al otro, más no lo supo expresar. ¿Se conocieron aquellas poesías? ¿Qué sucederá? Tal vez, y sólo tal vez, ese enigma poético el cual es tu Ser, vea estrellas. Si así es, no dudes que desde mi balcón las veré, anhelando tu presencia. Tal vez, y sólo tal vez, nos una el destino y así comenzaría a descifrar cada uno de mis días el enigma de tus ojos. Y es que encantan las locuras de tu mente, tu arte, tu esencia, tu ser...y por tales recorrería el mundo sólo con el fin de hacerles parte de mi vida, vivir mil y una experiencias juntos, para complementarnos, que ambas poesías pasen a ser una sola. ¡No importa nada cuando se ama! Volemos juntos y sin ningún fin; y si el mundo contra nosotros ¿qué importa? Si nos amamos, lucharemos ante todo. Pero más fuerte que amarte tanto...es que tú sientas lo mismo.Sólo puedo agregar que en sobremanera has cautivado mi ser, y si me hallo así por anhelar tus besos y candor, sea en mí la pena mayor. Tal vez mis versos sean insignificantes para expresar lo que siento, o tal vez todo sea una simple ilusión, pero la verdad es una: nunca me he aferrado tan profundamente en algo. Me gustas, es un hecho, y tenerte a mi lado es un anhelo, ¿Acaso no querías que te dijera la verdad?Aquellas almas eran poesía. Una de estas poesías divagó en sobremanera, se destinó a sí misma la incertidumbre y debilidad. Aquella poesía sólo anhelaba que en sus versos imperara la felicidad, las decepciones habían hecho su ser vacío. Pero he aquí halló la luz de unos versos fulgurantes, que componían una tan hermosa poesía. La distancia le hacía enloquecer a la una, no podía vivir sin su complemento. ¿Las poesías las unirá el destino? Lo desconozco, pero la verdad es una: El amor no tiene fronteras.
Aquellas almas eran poesía.
