Debía estar pensándolo demasiado.
No era la primera vez que hacía aquello.
Confiaba en Akashi lo suficiente para compartir casa, incluso habitación, pero compartir cama era algo que solo había hecho antes con sus padres, su hermano, y sus mejores amigos. Más gente de la que se esperaba cuando inició el recuento.
Al final exhaló y sostuvo la mirada a esos irises rojos.
Mientras él mismo se encontraba recostado con sus codos sobre el futón, Akashi se encontraba arrodillado a un lado del mismo, aguardando por una respuesta para decidir qué debía hacer a continuación. Kōki llegó a divagar pensando si su compañero simplemente se marcharía o insistiría un rato más, de recibir una respuesta negativa; mas no iba a rechazarlo simplemente por un estúpido momento de curiosidad. Esa era su última noche juntos, al fin y al cabo, y lo que Seijuuro pedía no era algo que pudiera considerarse anormal, si Furihata continuaba aplicando su teoría de las pijamadas a su situación actual.
Furiahta levantó la fina sábana de sus piernas y la hizo a un lado, echándose él mismo hacia ese lado.
—Me han dicho que suelo moverme mucho mientras duermo. Si te arrepientes en medio de la noche, también te digo que tengo el sueño pesado, así que simplemente puedes irte —pese a ser una anecdota verdadera, Furihata dudaba que Akashi la entendiese tal cual él la recordaba.
Por ejemplo, cuando tenía ocho años y se quedó en la casa de un amigo, empujó al hermano de éste fuera de la cama de una patada y al otro lo abrazó como si fuera un peluche durante lo que quedaba de noche. El hermano no se molestó con él solamente porque aprovechó la oportunidad de tomar fotografías para avergonzar a su amigo.
¿Cuál de las dos opciones sufriría Akashi? No podía saberlo.
—Habrá que ver —comentó el pelirrojo antes de posicionarse a su derecha sobre el futón, con la almohada que había llevado consigo—. Tampoco podías dormir, ¿me equivoco?
Furihata no respondió directamente, pues ambos bien sabían que cuando Akashi entró en el cuarto y él se hallaba jugando un solitario en su móvil, lo último que pensaba era en descansar.
—Supongo que tenía demasiadas cosas en la cabeza, pero no quiero molestarte con eso —estiró la sábana sobre ambos y pensó presararse para dormir, pero Akashi aferró su brazo.
—No sería molestia. Me pasaba lo mismo.
Furihata regresó su cabeza sobre la almohada y giró para ver a su compañero.
—Entonces, estuve pensando que no utilizaré la técnica que me enseñaste contra nadie que no pertenezca a la Generación Milagrosa, ni siquiera contra un Rey, y puedes incluirte ahí porque no voy a vencerte con tu propia estrategia y ambos lo sabemos —Akashi alzó una ceja y separó los labios en un gesto impresionado, que no tardó en volverse una sonrisa ligera.
—Entonces, no solo estás seguro de que Seirin conseguirá enfrentarse a Rakuzan en el Interhigh, sino que además ya estás seguro de que me ganarás —Furihata apartó la vista un segundo, mas al siguiente la devolvió y asintió con toda la seguridad que fue capaz de construir, sabía que su expresión de molestia porque Seijuuro había podido leer entre sus palabras —que estaba preparando un contraataque para el rompe tobillos— tan fácilmente no ayudaba; pero al pelirrojo no pareció importarle—. Espero ver eso y, aunque lo que a mí me inquietaba era algo distinto, ya has conseguido tranquilizarme.
—¿Cómo?
—Pensaba que tendría que esperar mucho más tiempo para volver a verte o que quizás cuando ocurriera lo haríamos como rivales, por lo que no querrías hacerlo; enfrentarte a mí.
ESTÁS LEYENDO
Dignidad [ Kuroko No Basuke ]
FanfictionPara cuando se dio cuenta, ya no tenía tiempo para pensar en buscar otro interés amoroso, pues su entrenamiento lo mantenía horas extra en el instituto y, luego de eso, solían presentarse las salidas con sus amigos, fuera a jugar un amistoso, a busc...
![Dignidad [ Kuroko No Basuke ]](https://img.wattpad.com/cover/206930280-64-k508932.jpg)