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 Capítulo 2

— Hola... —respondió ella— Si claro... —él sonrió. Y se sentó.


— ¿Tu te llamas...? —preguntó él con una sonrisa.


— Soy  Margaret... —respondió ella.


— Mi nombre es Zayn —dijo él— Un gusto conocerte —le mostró una sonrisa.


— Bonito... nombre... —dijo Margaret. Estaba nerviosa. 


— Bueno noto que no quieres compañía... —respondió Zayn al comentario de ella— Si quieres te dejo.


— No, no... —dijo ella— Lo siento...


— ¿Estás bien? —preguntó Zayn preocupado.


— Si, estoy bien... —respondió a su pregunta— No es nada... No te preocupes...


— Pero tienes los ojos hinchados. Están rojos... —dijo Zayn— Es obvio que no estás bien...


— No te preocupes. En serio, no es nada... —dijo Margaret— Problemas... Ya sabes...


— Bueno... ¿Quieres algo? —preguntó él. 


— No... no te molestes —respondió ella— No gracias...


— Estás pálida... —dijo Zayn— Me estoy preocupando...


— Estoy... bien —dijo ya sin fuerzas— No pasa nada Zayn...


— Se que apenas te conozco pero igual me preocupa... —dijo él.


— No pasa nada. ¿De acuerdo? —respondió Margaret— Iré al... baño. 


— Te espero —dijo Zayn preocupado— ¿Segura que estás bien?


— Si, segura... —dijo sin fuerzas. Se levantó de la mesa y tan solo unos pocos pasos al baño ella cayó desmayada.


Ella abrió los ojos de a poco y se encontró con la cara de Zayn.


— Al fin despiertas —dijo él— Me estabas preocupando.


— ¿Donde estoy...? —preguntó. Miró hacia ambos lados.


— En mi departamento... —respondió Zayn— ¿No te gusta?


— No. No solo que... no sabía en donde estaba, es eso... —respondió Margaret.


— ¿En serio que te sientes bien...? —preguntó el chico preocupado.


— Tengo frío... —Dijo la chica.— Pero no importa. Creo que es hora de irme a casa...


— No te irás —dijo Zayn. Ella la miró extrañada.


— ¿Por qué? —preguntó ella.


— Primera quiero asegurarme de que te sientas mejor... —respondió Zayn.


— Estoy bien... —dijo. Zayn la cubrió con una manta, le dio un poco de café.


— Ten, espero que te guste el café —dijo él— Es lo único que tengo por ahora en mi cocina.


— Gracias Zayn —respondió. Este solo le sonrió.


— Quítate esas pulseras, deben estar molestándote —dijo Zayn. Trató de quitarlas pero ella se alejó rápidamente de él— ¿Que pasa?


— No quites las pulseras... —dijo Margaret— Es que... me gustan... mucho... —mintió.


— Vamos, quitalas. Deben apretar tu muñeca —dijo el chico— Déjame quitarlas.


— No, Zayn —respondió ella— No quiero.


Zayn se quedó observándola por unos segundos. Luego la miró extrañado. 


— ¿Que ocultas? —preguntó Zayn.


— Nada.—respondió — Creo que es hora de irse a casa. ¿No crees?


— No te irás... —respondió Zayn serio.



silent screams (Zayn Malik)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora