Un pasado desconocido, dos corazones heridos y sentimientos nuevos desarrollándose entre dos personas completamente diferentes.
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Bunnie White es la primogénita de Selene la personificación de la luna. La joven semidiosa vive con su padre, madrastr...
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B U N N I E 🌙🌙🌙
Basándonos en las cosas que nos dijo mi padre y la petición de Ylenia de que debíamos esperar hasta después de la coronación de Mar no hemos podido hacer nada con la madre de los perdidos. Teníamos que esperar a que Mar se decidiera qué camino iba a tomar y al saber que es una diosa tenemos mucho más poder en nuestro bando. La pelea con Avril nos dejó claro que ninguno estaba listo para enfrentarse a la madre de los perdidos, nos dejó a todos en vergüenza y debíamos entrenar el doble. Ya no pude ocultar más el hecho de lo que pasaba en mi familia y mis amigas me apoyaron queriendo acompañarme a enfrentarme a la madre de los perdidos. Siguiendo las órdenes de la madre de Mar esperamos, pero no podía mantenerme tranquila, entrenaba mucho con mi madre y con uno de los entrenadores que me mandó mi abuela para ayudarme. No la conocía, pero ella decidió bendecirme por haber abandonado a mi padre cuando era un bebé, los dioses hacen cosas sin pensar en las consecuencias porque a ellos no les afectan.
— Bunnie vuelve a tierra – moviendo sus manos delante de mi Melione me sonríe mientras que Lila la acompaña. Estábamos almorzando hablando acerca de la coronación de Mar, de que debíamos enfrentarnos a Avril y hablar con ciertas personas por temas amorosos.
— Lo siento estoy preocupada por todo lo que está pasando – respondo mirando a mis amigas siendo el centro de atención de todas – ¿Cómo pueden actuar con tanta normalidad con tantos problemas a su alrededor? – si bien todas estaban preocupadas en el liceo actuaban como si nada pasara, era como si dejaran sus problemas en el estacionamiento.
— Somos semidiosas, diosas y descendientes de divinidades, los problemas nos persiguen desde antes de nacer es algo normal en nuestras vidas. Llega un momento en el que te acostumbras a las cosas extrañas y ya no te afectan tanto como antes – habla Red que desde hace algún tiempo había estado algo distraída, triste y un poco distante.
— Hablando de cosas normales ¿Qué les pasa a todas? – pregunta de la nada Mel mirándonos a todas, Sam se ríe por lo bajo y niega con la cabeza. — El amor en lugar de ponerlas felices las deja tontas por eso nunca me voy a enamorar – aclara altanera la morena viéndonos a todas, las miradas que le dimos fueron más que suficiente para que ella, Becca y Sam rompan en carcajadas.
— No te enamoras, pero sales corriendo como alma en pena cuando se te junta el ganado – contraataca Red sacándole la lengua a la princesa del inframundo de que dejó de reírse para mirar mal a la pelirroja.
— Solo me divierto, soy clara cuando estoy con alguien no busco enamorarme y si ellos están bien con el coqueteo inocente no es mi problema que quieran ser mi pareja – acota la princesa cruzándose de brazos, Becca mira a ambas chicas y deja de reírse para mirar un punto más alejado de nosotras.
— No creo que hayas sido muy clara tía, ese chico que viene en nuestra dirección está loco de amor por ti – sin apartar la mirada de aquel punto alejado todas disimuladamente nos giramos viendo lo mismo que Becca. Un chico alto y atlético estaba viviendo en nuestra dirección, sus cabellos castaños peinados hacia atrás por sus dedos mostraban lo sedoso que era, una enorme y blanca sonrisa. Caminaba con seguridad, muchas chicas no disimulaban que lo veían y algunas otras lo saludaban mientras él pasaba. Sus ojos marrones se fijaron en Mel que había palidecido en su lugar, el joven llegó a nuestra mesa y teniéndolo tan cerca calcule que mediría un metro setenta o metro setenta y cinco. Del bolsillo de su chaqueta del equipo de fútbol sacó una rosa junto a un bombón que se lo extendió a Mel, todas en ese momento nos dispersamos como cucarachas cuando encienden la luz. Melione nos matará a todas cuando nos vea.