En el ojo de la tormenta

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De vuelta al castillo en la habitación cerrada, Anna está tendida en el suelo tiritando de frío.

Anna : Ayuda. [De repente, la puerta se abre y vemos a Olaf sacando la zanahoria de la cerradura y poniéndola de nuevo en su cara, entra en la habitación y nota a Anna tirada en el suelo]

Olaf : ¡Anna! Oh no. [se da cuenta de que la chimenea está apagada, rápidamente coloca más leña en la chimenea y accidentalmente arroja uno de sus brazos allí, rápidamente recupera su brazo y enciende la chimenea]

Anna : ¿Olaf? Olaf, no te acerques, apártate. [Olaf se para junto al fuego mirándolo con asombro]

Olaf : Whoa! Entonces esto es el calor. Es hermoso. [se acerca y extiende sus manos hacia el fuego cuando de repente una de sus manos se prende fuego] ¡Oh! ¡Pero no lo toques! [sacude la llama y se acerca a Anna y la ayuda a sentarse más cerca del fuego] Oye, ¿dónde está Hans? ¿No te beso ya?

Anna : Me equivoque respecto a él. No era amor de verdad.

Olaf : Pero corrimos hasta el castillo

Anna : Por favor, Olaf, tienes que irte, te vas a derretir.

Olaf : No me iré hasta encontrar otro amor de verdad que te salve. [Olaf se sienta detrás de ella para protegerse del fuego] ¿Tienes alguna buena idea?

Anna : Ni siquiera sé qué es el amor.

Olaf : Descuida, yo si. Amor es pensar en la felicidad del otro en vez de la tuya. ¿Recuerdas cuando Kristoff se esforzó por traerte con Hans y se fue para siempre?. [Ella se da cuenta]

Anna : ¿Kristoff...me ama? [Olaf se mueve para verla de frente]

Olaf : Wow, enserio no sabes nada sobre el amor, ¿O si? [el fuego comienza a derretir su rostro y empuja su nariz de vuelta a su lugar]

Anna : Olaf, mira te derrites.

Olaf : Vale la pena por ciertas personas. [cuando su rostro comienza a derretirse, trata de sostenerlo] ¡Tal vez no justo ahora! [De repente, la tormenta de nieve afuera abre las ventanas] ¡Tranquila, yo lo arreglo! [Olaf se apresura hacia la ventana y comienza a cerrar las ventanas] No te dejare sol... [de repente se da cuenta de algo] Hey, espera. Un segundo. Se ve algo fuera. [rompe un carámbano de la ventana y lo usa como telescopio] ¡Son Kristoff y Sven! Y ambos vienen aquí.

Anna : Es...enserio?

Olaf : Wow, y corre muy veloz. Quizá me equivoque. Creo que Kristoff no te ama lo suficiente para dejarte.

Anna : Ayúdame, Olaf. Ven. [él se apresura hacia ella mientras ella intenta levantarse]

Olaf : No, no, no, no, no. Tu quédate junto al calor del fuego.

Anna : Tengo que ir con Kristoff.

Olaf: ¿Por qué? [Olaf de repente se ve emocionado cuando se da cuenta de por qué] ¡Oh, ya sé por qué! ¡El es tu acto de amor de verdad! ¡Recorriendo los fiordos como un valiente y apestoso rey de los renos! [ayuda a Anna a ponerse de pie] ¡Vamos! [Cuando salieron repentinamente, vieron que se formaban carámbanos en el techo, salieron corriendo de la habitación] ¡Cuidado! [mientras corren por el pasillo, las paredes y el suelo comienzan a congelarse y de repente se detienen cuando se forman enormes carámbanos de punta delante de ellos] Uh ... ¡Por este lado! [cuando se vuelven para ir hacia otro lado, se forman más carámbanos enormes y los detienen en seco] Nos atrapo. [miran alrededor mientras todo el castillo comienza a congelarse) 

En los fiordos, Elsa corre a través de la tormenta de nieve tratando de escapar y del otro lado Zilla, Rodan y Anguirus corren tratando de atravesar la tormenta, Zilla podía resistir el frió debido a su piel reptiliana, pero a Rodan y Anguirus se les dificultaba ver

Rodan: No veo nada, no puedo ver hacia donde voy (aterriza con algo de frió)

Anguirus: Perdón amigo, no podemos seguir, te veremos al final de esto

Zilla continuo corriendo en 4 patas en linea recta hasta que decidió detenerse para probar su olfato

Zilla: La tormenta interfiere con mi olfato, ¡ELSA!, ¡ANNA!, ¡DONDE ESTÁN!

Elsa: ¿Zilla? (le pareció escuchar los gritos de su hermano), ¡Zilla aquí estoy!

Zilla: Piensa Zilla piensa...un segundo, claro, mi aliento azul (y con una gran concentración su espalda comenzó a volverse azul hasta su cabello, hasta que tuvo la suficiente energía para lanzar su aliento al cielo con la esperanza de que la vieran)

Elsa: Ahí estas, voy hacia ti (comenzó a correr hacia el)

De vuelta en el castillo Anna y Olaf abren una ventana y Olaf ayuda a Anna a pisar la repisa

Olaf: ¡Deslízate, Anna! [Ambos saltan y se deslizan por la nieve con Olaf recogiendo la nieve alrededor de su cuerpo, en la parte inferior se ve enorme con nieve extra] ¡Lo logramos! [cuando Anna se pone de pie, Olaf se sacude la nieve extra; en los fiordos, Kristoff monta a Sven tan rápido como puede cuando entran en la tormenta de nieve]

Kristoff : ¡Mas rápido amigo! [Anna y Olaf llegan a la orilla de los fiordos]

Anna : Kristoff! [Cuando comienzan a caminar, la tormenta de nieve golpea el cuerpo de Olaf, grita mientras se aleja arremolinándose]

Olaf : ¡No te detengas! [Anna lucha a través de la tormenta de nieve]

Anna : Kristoff! [Kristoff continúa montando a Sven lo más rápido que puede a través del fiordo]

Kristoff : ¡Rápido, rápido! 

Mientras Anna lucha por caminar a través de la tormenta de nieve, se mira las manos y nota que sus dedos comienzan a congelarse

Anna : ¡No! [ella sigue luchando; De vuelta con Kristoff y Sven, mientras corren hacia adelante, uno de los barcos congelados cae a un lado causando una grieta masiva en el hielo que hace que Sven salte y Kristoff se caiga de espaldas sobre un trozo de hielo, Kristoff mira hacia afuera y ve que Sven tiene caído al agua]

Kristoff : Sven, ¡SVEN! [Sven logra salir del agua y colocarse sobre un trozo de hielo roto] Buen chico. [Kristoff se da vuelta y sale corriendo a pie)

De vuelta con Anna, ella continúa luchando a través de la tormenta de nieve con sus manos ahora congeladas

Anna : Kristoff. [mientras Kristoff se apresura a escuchar la voz de Anna] Kristoff.

Kristoff : Anna! 

Mientras Elsa lucha contra la tormenta intentando encontrar a Zilla hasta que vio una sombra que pensó que era el, pero es Hans quien se acerca a ella

Hans : ¡Elsa! ¡De esto no puedes escapar! [ella se gira para mirarlo]

Elsa : Solo cuida a mi hermana y ya.

Hans : ¿Tu hermana? Regresó de la montaña débil y helada. Dijo que congelaste su corazón.

Elsa : No.

Hans : Yo traté de salvarla, pero ya era tarde. Su piel era de hielo, su cabello se torno blanco. [Elsa de repente se da cuenta de lo que ha hecho] Ella ya no existe...por tu culpa.

Elsa : No. [totalmente angustiada, Elsa se da vuelta y cae de rodillas, al instante la tormenta de nieve se detiene]

Titanes: La historia de Zilla y KongHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora